jueves, 3 de enero de 2013

LA CARTA AL AMIGO

Junto con esta carta al correr de la pluma le escribe a su amigo el filósofo. Y decía así: Ingresando en el verano junto a las curiosas vacas que llenan estos campos y esperando ya las lluvias que remocen estos campos te dibujo nuestra situación, por cierto rara, aquí en un país lejano pero cercano por las costumbres y la lengua.  Hemos plantado árboles frutales y de sombra. Hemos sembrado todas las legumbres. Todo está brotado en un fenomenal empuje de la PHYSIS. Las montañas nos enclaustran, los fragantes montes de algarrobos, talas, breas, chañares, jarillas, piquillines, espinillos, tuscas,garabatos cercan los potreros desmontados donde además de vacunos moran tropillas de caballos de varios pelajes que alegran la vista. Los molinos gimen y arrojan chorros d frecas aguas en tanques de metal, las represas esperan las avenidas de aguas de lluvia. Miles de aves "siembran aquí sus querellas" y serenas estrellas nos llevan consigo en profundas noches. Las lecturas adecuadas les dan contenido dentro del hogar que es como el arca de Noé.
Tal es nuestra locura que se ha iniciado por la bondad de nuestro tío que se ha internado en su ermita mientras nosotros ampliamos las actividades de la estancia con la cooperativa que busca el autoabastecimiento completo. En esto he empleado estos meses que me han puesto en el verano pleno en actividades con la hacienda, con las vacas que requieren mucha atención, cosa que se hace la mayor parte del tiempo sobre el caballo.
Muy diverso el panorama que el tuyo que se  realiza entre cursos y libros. Así yo te envío estos efluvios del campo fecundo y tú el de la divina filosofía. Espero tus palabras, un abrazo grande a los tuyos y a tí mi amistad. Florencio   

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