miércoles, 26 de febrero de 2014

LAS NUBES

Le tocó regresar por el campo del bajo y en ese despejo veía la sierra en su larga estirada de Achiras hasta Pocho. Los días anteriores había lllovido y el verdor resaltaba como en las telas de Tiziano, que por cierto Florencio había visto bajo la dirección de sus maestros.
 Sobre las cumbres, en toda su extensión, se asentaban enorme nubes de estío que guardaban la luz imitada por aquel maestro. El caballo con cabeza gacha parecía contemplarse en los charcos que aquí y allá espejaban un cielo homérico ¡Mucho lo habría contemplado en la isla de Quíos o en Ios! Sin duda atesoraba aquel sabio originario todos los atardeceres broncíneos en su alma y destilaban en sus versos.
Las nubes olímpicas volvíanse róseas a lo largo de aquellos doscientos kilómetros y Florencio estaba solo para mirarlas.
 Era bastante para ellas pues vivían en sus ojos. Si el alma es en verdad todas las cosas ahora entonces era un fanal resplandeciente.La fiesta para una sola persona se prolongaba en la luz que azulaba el aire y tornaba al rosado. 
Había comenzado dos horas antes mostrando laderas y cañadas en una paz sublime cuando se está sin interrupción alguna como le sucedía al jinete que atravesó primero el cuadro en dirección sur y luego volvió sobre sus pasos por el mismo camino dos horas más tarde.
Cuando lleno de soledad fructuosa llegó a su casa Flora exclamó: ¿Has visto el color de las nubes? Tales eran las noticias en la Bendición. 
Los sábados sin embargo se daba cuenta de la actividad de la granja y las necesidades de los cooperativistas. Flora había compartido parte de la tarde con Amelia y sus hijos en asuntos que atañen al hogar.
Las cuestiones de la patria pequeña son pequeñas las de las grandes ciudades se alimentan unas a otras y se hacen inmensas: son como un río desbordado. El sistema de los entes se estremece mientras el ser es quietud y deja ser a las personas.
Flora había ansiado las nubes desde su adolescencia y hoy las había visto formando una cándida sierra sobre la sierra a lo largo de toda su extensión. Esos regalos del verano los estaba estimando como algo extraordinario nunca experimentado. Claro está: siempre se ven fragmentos viviendo entre callejuelas y edificios pobladas por ciudadanos en variadas ocupaciones. Ella ahora era compañera del águila y su nido lucía solitario.

martes, 25 de febrero de 2014

EL TRABAJO DE FLORENCIO

Florencio ya era otro, su interior consciente se había expandido frente a un exterior que no lo solicitaba más que para dialogar consigo mismo. Su ágora estaba compuesta por árboles, vacas y caballos, sus calles por senderos internos de aquellos cuadros alambrados para contenerlos pero que al mismo tiempo eran mejor que cualquier desierto porque nadie podía vulnerar sus soledades. Así su interior estaba lleno de ellas que sin embargo eran pletóricas de acontecimientos de los seres que se comprenden a poco como signos del amor creador de aquel que plantó el paraíso. El alma vuelta hacia el espíritu podía escuchar hasta el paso de un ángel: ¡tal era su grado de sosiego!
Y el tiempo así pasaba denotando su esencia: no era medidor de las cosas sino que en la ausencia de ellas era simplemente una vuelta, un regreso. Las palabras que argumentaban entre las cosas del mundo sólo sonaban como las aves cuando rasgan el silencio de aquellas soledades que aceptan a quienes se preparan para habitar.
El paso del caballo resuena piadoso entre los pastos que cubren los pies de tantos árboles que son casas de verdadera salud para quienes a ellos se acogen en las tardes que esparcen siempre la misma sinfonía pero más profunda porque se escucha cada vez desde más adentro.
Florencio revisaba cuadro por cuadro para pesquisar las diferentes vacas que hundidas en aquellos paradisíacos rincones tenían una salud extraordinaria. Nada las perjudica más que el ruido y la acumulación. Son animales, es cierto pero guardan viva la semejanza del criador que los hombres han perdido fabricando sus culturas propias y soberbias, siendo ellos su propia ley. Quien ha tratado con vacunos sabrá cuánto son amigos de la paz y cuánto los daña el cambio de lugar y sobre todo aquello a que los hombres las someten en bretes y manipulaciones. 
Los hombres crean sus estadios multitudinarios y se embuten en ellos para todo tipo de actividades enajenantes y en ello diz que se realizan. Los animales aman el silencio y el sosiego como si fueran contemplativos.
Florencio más y más lo aprendía: los veía no ya como cosas de un sistema productivo sino como guías hacia la paz que estaba gustando en concreto. Antes conocía la palabra y el concepto abstracto, ahora estaba siendo una experiencia ¡Y en su casita lo esperaba Flora que cual araña tejía la delicada tela de la intimidad que nadie la sabe sino quien la prueba.
Este trabajo de revisar incesante abriendo y cerrando aguadas entre molinos y represas era verdaderamente una bendición.

lunes, 24 de febrero de 2014

DIGRESIÓN FUNDAMENTAL DEL AUTOR

El futuro que han de tener por derecho las así llamadas personas ha devenido el de salvar su propia vida en el mundo, se entiende, desoyendo aquello del Verbo: quien quiera salvar su vida la perderá.
Mas la persona con la cual se confunde lo individual, si ha sido visualizada como sustancia no lo fue como imagen viva de quien es imagen.
Ella es según la epístola a los Efesios "la bendición espiritual en los cielos en Cristo conforme su Padre nos escogió en Él antes del arrojamiento temporal del cosmos con el objetivo de que seamos santos y irreprochables ante su faz paterna, predestinándonos en el amor para que seamos hijos en Él por medio de Jesucristo conforme al beneplácito de su voluntad para la alabanza de la gloria de su gracia con la cual nos agració a nosotros en el amado".
En la persona, depositaria de la gracia de su gloria, se plasma tal destino: por eso su futuro esta en quien es nuestro presente: Dios con nosotros, en nosotros y para nosotros.
¿Por qué luego hemos venido a parar a la tan segura afirmación: haz tu propia vida pues eres libre?
El ángel contradictor se apartó del presente de la Caritas ofrecida y se lanzó al futuro conseguido por sí mismo ¿Qué nos extrañará escuchar una y otra vez en las bocas de los hombres santificar el futuro sin presente y por ello "pisar" el pasado?  Se ha transformado en un dogma basado en los derechos del individuo (con el disfrazado blasón de la persona) tutelado por la santa sociedad, más liberada cada día.
¿Y quien tutela? No sé si estaré alucinado por la literatura pero el mismo personaje de los evangelios, el Verbo de Dios, lo nombra así: "el príncipe de este mundo".
Así hay un mismo autor de las novelas para muchos escritores que siguen sus parámetros: los del mundo. Nosotros que desde siempre hemos sentido que cómo es no es la realidad real (ontos on) sino que lo es como tiene que ser y ha sido desde el origen ubicamos a nuestros personajes bajo la óptica del himno de Pablo a los Efesios. Es algo absolutamente nuevo en un judío alumno de Gamaliel pero no esperamos que lo aplaudan quienes toman otra medida que "aquel en quien tenemos la redención por su sangre", "la riqueza de su gracia que hizo sobreabundar hacia nosotros en toda sabiduría e inteligencia dando a conocer el misterio de su voluntad...en Él".
Así Él es nuestra medida y no "el cristianismo". Él mismo es el presente que acapara el futuro de nuestros personajes y estatuye el "tiempo pleno". 
Dicho esto vayamos a Florencio y Flora que rasgaron su futuro de sí mismos y sin saberlo todavía dejaron fluir lo que hemos sido desde el origen: suyos y para su gloria en la cual "hemos sido predestinados".
Malo sería para nosotros ver otro "hombre" que éste, "sellado con el Espíritu de la promesa"

domingo, 23 de febrero de 2014

TRABAJO Y CONTEMPLACIÓN

El trabajo de los hombres deriva del "comerás el pan con el sudor de tu frente", que significa "ya dependerá de ti tu subsistencia", los ha obligado no a una pena, más bien ésta consiste en haber perdido la ocasión de estar frente a Dios vacando a la contemplación. Así los sacó Dios del paraíso para que no mal usaran el fruto del árbol de la vida. Ya la emplearían en forma viciosa librados a su arbitrio.
 Viendo a los hombres en el estado actual parecería que la supuesta pena no comporta pena alguna para la sociedad humana sino que es una liberación que los des obliga de semejante tarea contemplativa. 
Los hombres tras el pecado y por medio de éste se quitaron la responsabilidad de la relación con el ser infinito: ¡tan lindas lucían las cosas de la naturaleza! Luego les gustó la lucha del mundo por el predominio: los hizo poderosos a los unos y obedientes a los otros. Y vivieron felices en la infelicidad: esclavos de sí mismos y de los poderosos. El poder en verdad está en el mundo, como una poderosa caja de resonancia que enajena y produce el olvido, es decir la no verdad en favor de la opinión.
La persona en Adán y Eva, imagen y semejanza de quien dijo "Hagamos" (y fue muy buena su creación) se fue lógicamente sumergiendo porque los individuos pasaron a ser parte de un todo (multiplicándose en el pueblo) al cual a lo largo de los milenios le fueron dando la materia individual de sus deseos y desórdenes del tipo de Caín que reza: yo soy yo en mis impulsos. 
La sociedad a la cual obedecerían al mismo tiempo será receptora de cómo es y no de como tiene que ser el hombre. Más y más el amo y el esclavo se intercambian. Y la realidad viene a ser un precipitado de los impulsos individuales regidos por el de un rey que los legitima y representa: Yo soy yo y mi querer es ley.
La sociedad libre hoy no lo tiene pero ella es rey de los individuos a quienes va legalizando hasta un límite: la ley delgada que será la del consenso en cada momento. Sin rastro de absolutez divina.
No será necesario aclararlo: Dios no abandona a su criatura y lo guía por el camino de la verdad por milenios. Las personas, cada una, lo escuchan de más a menos sean de una cultura u otra.
 La Iglesia que construyó la sociedad europea pretendió vanamente tutelarla mas dejó su impronta en ella que ahora jugando al pluralismo pretende legalizar la patente para hacer lo que se desee. Una suerte de Sodoma pero tecnológica. Y esto logró hacerlo argumentando que hay muchas religiones. Divide ut imperes.
Todo esto sea dicho para ver qué trabajo les tocó a Florencio y Flora luego de su elección de venirse al fin del mundo a recibir el legado del tío Tobías. Sin luz eléctrica ni vecinos ciudadanos ni todo lo que ello implica, sea positivo o negativo, lejos del mundo en que habían nacido y crecido, que en sí lejos de malo habría de ser visto como hermoso, ellos entraban nada queriendo sino el tiempo pleno del hogar en una sabia explotación ganadera a la cual le añadieron la cooperativa.
¿Luego qué si el trabajo que tenían les era -como a muchos hasta hoy- tan gozoso? Trabajar a pleno campo y entre sierras pensando en las horas de plena intimidad que pasaban en su casita no solamente no era una maldición por su belleza sino que no tuvo la condición de olvido de la contemplación que ya en la plenitud de los tiempos está viva en el calendario litúrgico y fácil es seguirla y aprovecharla.
Ya estamos en miércoles de ceniza y ellos concurrieron con su tío, el eremita, a la ceremonia que brindó el padre Mateo en el templo parroquial. Esta vez con la asistencia de las hermanitas de la paz que maravillaron a los asistentes con su piedad sencilla. 
No fue tan difícil seguir a Abel en lugar de Caín lo que sí lo es, parece, es no ser dominado por el pecado. Para ello está la gracia, obra del cordero de la Pascua que ya se anunciaba tras los cuarenta días de la cuaresma.
Los campos crecerían en belleza, aquí en estas latitudes, la del otoño cuando maduran los pastos y las vacas están gordas a más de felices ¡Tanta dulzura hay en el brillo del cielo, tánta que los jóvenes recordarían siempre el advenimiento del primer otoño que se extiende en estos lugares mucho sobre el invierno, el cual además es luminoso, como si no quisiera dejar nunca aquella belleza otoñal. 
Y les cuento que las sierras se concentran como el vino añejo en color, olor y sabor. Porque embriagan con sólo mirarlas.
¿Acaso fuimos en verdad echados del paraíso y perdimos la contemplación?

lunes, 17 de febrero de 2014

LA CABALLERÍA A VISTA DE LAS AGUAS

Acaso los raros lectores se pregunten cómo perseveramos en este bosquejo de novela cuyas líneas son como una naveta y el texto un tejido de telar manual. Volvemos sobre lo mismo pretendiendo que se forme un dibujo del hogar cuya monotonía usualmente es motivo de un escape hacia el mundo y sus miembros, obligados a seguir sus compases cada vez más alocados y desbocados hacia la liberación.
Esta es la disparidad entre la vida contemplativa y la activa tan tratada por Agustín, Gregorio y Tomás cuanto poco leída hoy en día y menos practicada.
Nosotros nos ubicamos en ese hogar navegante del océano del ser que se nos antoja infinito, en cuanto al espacio pues en sus noches con sus lucecitas del farol a kerosene acompaña a la vía láctea en su escuadrón estelar y en cuanto al tiempo habita en una plenitud  por su adscripción a la simplicidad del ser.
Más y más irán viendo los esposos que Dios es el ser subsistente  y en primer lugar es simple y luego perfecto e infinito, desembocando en lo uno transparente. Lo han empezado a vivir ellos  simplemente y gracias a las ayudas providenciales lo conocerán paso a paso.
No debe parecer arbitrario que ellos tengan cerca al padre Mateo de ojos azulados en ese pueblito, porque no era el primero de los curas alemanes que habitó  junto a aquellas sierras ni será el último, aún restringiendo su rasgo principal: su basamento en los Santos Padres, en Tomás y sobre todo en Joseph Matias Scheeben. En cuanto a religiosas que buscan la vida contemplativa en esos sitios muchos podrán mostrar infinidad de ejemplos hasta el día de hoy.
Hay personas así:lo que sucede que poco valor suele dárseles o bien pasan en el anonimato.
Nosotros, el escritor y su amanuense, hemos querido abrir esta nada de acontecimientos narrables para ingresar en el acontecer del ser. Justamente en lo que no es objeto de novela pero que ha sido el fin de la primera y originaria que amamos desde niños: la ODYSEA.
Es lo que leen Florencio y Flora y se deleitan en estos momentos con el primer momento: la Telemaquia. En la mejor posición porque ellos han pasado por la navegación del mar Jónico e incluso han hecho una incursión por el Peloponeso. Ellos nacieron junto al mar Mediterráneo y tuvieron la ocasión desarpovchada quizás por los más.
Ahora sin embargo ellos llevan a cabo en el extremo del mundo como si fueran feacios lo que apenas se señala posible en el alejado país de Esqueria. 
Mas el "ahora" de aquellos célebres sitios no es el de Telémaco ni Nausikaa. Quedan todavía sin embargo lugares en el fin del mundo. Pero la Odisea ha sido constante desde Homero, pasando por Fenelón, Rousseau, Hölderlin y finalmente el padre de la novela posmoderna: James Joyce.
Nosotros seguimos el desarrollo de esta novela originaria en la mente de Florencio y su Flora como Cervantes siguió los aparentes desvaríos de su Quijote siguiendo las de caballería.
Ellos hundidos aquella noche de su primer verano pensaban que bien y verdaderamente eran Nausikaa y Telémaco ignorantes del tráfago mundano (aún el de sus preciosas ciudades mediterráneas) e ignorados por todos aquellos que no fueran bien prójimos, bien cercanos, envueltos aquí por ese mágico tul serrano que en las tardes ¡oh dichosa ventura! los hace unos en el OIKOS, poseído en el acorde íntimo de un puro pensamiento.
Las estrellas dirigidas por la cruz del sur los llevaban hacia "adonde nadie parecía y la caballería a vistas de las aguas descendía".
Y así era la verdad porque en el más cercano bebedero bajo la luna llena venía una tropilla de caballos a beber esa noche y ellos se acercaron a escuchar la música de sus delicados belfos y la repentina percusión de sus cascos entre los firmes resoplidos. 
Nadie lo sabe que no lo haya probado: allí el ser se expande en la cercanía de los campos solitarios.

sábado, 15 de febrero de 2014

EL ALMA DE FLORA

También aprovechó Flora para escribirle a su madre:
"Querida mamá: Es raro tener que escribir por ausencia sin gozar de la presencia. Hay algo de insatisfactorio en todo esto que supongo que se multiplicará con los años vistos como un fluir que se escapa. Quiero decir: es un tiempo que nos separa más y más desde el nacimiento. 
Cuando estaba en tu vientre vivía contigo, cuando era niña vivía colgada de tus faldas, más grande estaba junto a ti en las tardes de nuestro hogar, pendiente de nuestras visitas a las tías y de las fiestas que preparabas en la espesura de los días hogareños, más grande los estudios me ampliaron el mundo y comencé a mirar más lejos hasta que un día lo vi a Florencio y ¡mira dónde he venido a parar!
Me pasará a mí con mis hijos sin duda y lo peor será la separación del fin de esta vida a un lado y al otro. Pero le sucedió a nuestra madre del cielocon Jesús y todo esto tiene solución. El no saber cómo estaremos todos juntos ya sin separarnos cumplido nuestro fin, que es ver a Dios cara a cara, nos turba. Por eso Jesús dijo: no se turbe vuestro corazón ni se aflija: en la casa de mi Padre hay muchas moradas de lo contrario os lo hubiera dicho...
Verás mamá que estoy muy afilada en la verdad. Ocurre que además del siempre mencionado padre Mateo han aparecido unas hermanitas de la paz, religiosas que se vinieron a las sierras, arriba del pueblo y ya hicieron buenas migas con nosotros.
Todo esto sé que no os consuela por bueno que sea para nosotros porque "solo se cura con la presencia y la figura" nuestro amor. En especial vale para papá que deambulará por las calles de Palma como alma en pena. Por ahora no puedo daros más consuelo: que sea el Espíritu Santo quien nos ponga en la cercanía de la oración. 
La casa la voy poniendo a imagen y semejanza tuya. El jardín es una pinturita: tengo gerberas y fresias de varios colores. La huerta es una obra maestra cooperativa. Los árboles plantados son nuestro orgullo. Mi yegua con su potranca me saludan desde un alambrado cercano cada mañana. Les doy azúcar con la mano. Las vacas lecheras me conocen y dejan libre su contenido maternal. Con la leche hago un dulce de leche magnífico.Un abrazo muy fuerte a cada uno, los recuerdo en cada acción de cada hora del día.
                                                Flora."
También esta carta se tiene por inspirada en este momento fundacional de la vida de los esposos. Listas las cartas para ser llevadas al pequeño correo amigo situado en un extremo del pueblo donde se inciaba una calle con frondosos álamos.
El despejo de estos lugares dejaba que alma se expandiera, o sea: que fuera alma.

lunes, 10 de febrero de 2014

LA INSPIRACIÓN DE FLORENCIO

Florencio contesta la carta de su íntimo amigo que descubre un nuevo horizonte con su maestro alemán que sin embargo parece de otra galaxia por el ritmo de la paz que comporta al darle lugar a cada cosa concordando los tiempos. 
Desde su lugar de contemplación con placer trazaba las líneas pensando en lo que iba aprendiendo y le significaba el consuelo del Espíritu proveniente de su amigo:
"Querido amigo: ¡Como es verdad que la amistad es condición de plenitud! Tú me insertas en lo que germina en la nunca fenecida Filosofía que amparo brinda a quienes quieran meditar con fruto y hallan en los pensadores el tejido racional que está por encima de circunstancias inmediatas y representaciones y opiniones particulares. 

Está por encima del ruido del mundo que más se parece a un diluvio creciente que a un río que corre benéfico por los campos. No en vano después de Noé viene la torre de Babel. 
Mas la confusión de la periferia halla la paz en la razón transparente, por lo que aprendo de tus estudios intensos.
Yo por mi parte estoy de este lado, más acá del gran mundo en un valle "do la paz viste pellico y conduce cabras del llano al monte y ovejas del monte al llano...que el mundo olvidó por escondido o lo perdonó por pobre". 
Sólo se destaca aquí el muro de delicadas sierras y pocos hombres "pobres" con sus carros, caballos, animales propios y de granja, aguadas, barbechos, caminos viejos serpenteantes entre montes de jarillas, señoreados por el algarrobo y cercos de talas de brazos retorcidos cuyas copas hablan en la tarde mejor que mil oradores comunicando paz.
Mis viajecitos al pueblo con Flora en nuestro sulky con la yegua homérica no tiene comparación con ninguna situación gozosa que hubiéramos vivido en viaje alguno por las ciudades conocidas.
Sí que hemos navegado por el mediterráneo y rodeado la isla San Giorgio en Venecia bendecidos por San Esteban y nos ha atardecido en el Adriático llegando al momento homérico del cielo de bronce, redoblado por el amanecer en la isla de Corcyra y el mediodía en el palacio de Nausikaa, ahora monasterio de la Virgen Theotokos, ya en el Jónico. 
Cierto que hemos visto las islas de Ulises en glorioso atardecer y hemos llegado a dar vuelta al cabo de Malea, navegando por el Egeo hasta la isla de Apolo y Artemisa. 
Además  llegamos una vez rozando Chíos a la patria del mismo Homero y luego a la de San Juan y la misma Virgen del Tránsito en la paulina Éfeso.
Sí con aquello nada puede compararse cuando uno ha sido desde niño formado en el griego y en el latín. Pero ha sido aquel mar de la Historia el que nos hace aptos para ver el esplendor de la belleza y el orden de la razón. Homero está para nosotros aquí en todo como en el escudo pero más que en otra cosa en algo nunca tratado: en el hogar y en el matrimonio.
Eumeo y Laertes no están en Leúcade o Cefalonia o Ítaca, están ahora aquí en quienes lo poseen en la memoria viva. 
Hemos estado leyendo con Flora la Odisea bajo un viejo olivo delante de estas sierras y sólo así se vuelve asequible el tiempo pleno, el PERIPLOMÉNON ENIAUTÓN del año.
Recientemente hemos conocido unas hermanitas contemplativas en las cuales hemos reconocido un nuevo tipo de contemplación (aunque nada hay más antiguo que la verdad según tú repites): el habitar.
Ellas y nosotros vemos nuestro camino en el estar, en la permanencia según aquello que leímos juntos días pasados en un lectio vitae, que ellas practican:
MAESTRO DONDE HABITAS? VENID Y VED. Y FUERON Y VIERON Y HABITARON CON ÉL AQUELLA TARDE.
¡La tarde así se nos vuelve eterna habitando con Él, simplemente! Con ello hemos hecho una congregación habitativa que se reúne a rezar y estar en un presente pleno. Ellas viven en la sierra y bajan con nuestro cura de tanto en tanto. No hacemos como en San Juan sino que habitamos ¿Es la morada en la verdad del ser?
Esta es la novedad que te cuento que nos va ensanchando la vida matrimonial. Mi Flora tiene trato con mujeres de su edad y un poco más y yo sigo cimentando la Cooperativa que aumenta el "capital social" en una explotación agropecuaria modesta que ha marchado y que marcha como el reloj: un cuadro se vacía para que se reponga y otro se llena siempre con el cuidado de la aguada correspondiente. Aquí no se engorda sino que se vende lo se llama "invernada": son terneros ya grandes o novillitos y se hace preñar a las vacas a sus tiempos. Mucho recorrer con mi Rosendo y mi Bernardo, a veces enlazar, traer algún ternero enfermo, vacunar etc.
El tiempo aquí gira en lo mismo y todo se protege con la gracia según el calendario litúrgico de la Iglesia, verdadera madre y maestra en la memoria del sacrifico eucarístico, que llena el alma de estremecimientos y peticiones de salvación.
El padre Mateo está concentrado en ello como un sacerdote sin falta de sacramentalidad. Lo sagrado preside su obrar.
Aquí te esperamos cuando pudieras visitarnos y te agradecemos tu apoyo filosófico que nos llena de consuelo y luz en el pensar.
                                      Un abrazo de FLORA Y MÍO
Así se despachó el joven Florencio y se tiene esta carta como la mejor que escribió en su vida. Sin duda era fundacional y por lo tanto inspirada. 

sábado, 8 de febrero de 2014

CULTIVAR SU RAZÓN PURA

"Las cosas dependen del cristal con que se miran, suele decirse. Nuestro cristal es el de la Filosofía, el de toda, no el tímido comienzo cartesiano tan celebrado por quienes tenían prisa de borrar de su lista de conocidos a Santo Tomás, San Agustín, Aristóteles, Platón y pintarrajear como un cuento infantil a los presocráticos.
Toda la Filosofía es algo que mi maestro coloca con justicia en un presente pleno como el ser donde acontece el tiempo. Ha sido discípulo del pensador de "Ser y tiempo" y de "Tiempo y ser" y nosotros vemos el horizonte lleno de tesoros con más brillantes diamantes. 
La Filosofía levanta la acusación de andar equivocada cada vez y el absurdo de que tales cegatos han sido al mismo tiempo grandes filósofos.
El tiempo visto como una sucesión canceladora de instantes es lo contrario de la paz y el germen de la anarquía como sistema. Ahora se va edificando en la paz un todo de tres épocas de la Filosofía bien diferenciadas por las tareas que consuma. Eso vamos viendo en los seminarios con una esperanza inenarrable. Consecuencia a la vista: la unidad de los instantes, la paz.
Ni quedó corto Platón ya que Aristóteles le dio forma a su maravilloso esfuerzo dialéctico. Ni quedó superado por los estoicos (si se quisiera ver así diríamos más bien que estos involucionan) ni Plotino es un neoplatónico que continua esa línea o escuela de pensamiento sino el iniciador absoluto de una nueva y distinta época de la Filosofía bajo el evangelio de San Juan. Y no es la cultura la que los hace cambiar sino los hechos sapienciales que los determinan ¿O solamente ha de haber hechos políticos?
La libertad que me embarga con estas cosas filosóficas que nos envuelven en esta pequeña ciudad alemana llena muchas vidas y está destinada a ello. Está concluyendo el semestre de invierno con seminarios sobre el de Trintate de Agustín y el opúsculo heideggeriano: ¿Qué es esto la Filosofía?
 El pensamiento encuentra el espacio propio, el de la verdad que siempre ha sido el despertador de la Filosofía y no para quedar a ciegas.
¡No hay justificación para decir: esto está superado y sólo vale lo nuevo! Hay un todo que se diferencia por sus tareas distintas. Lo demás es más o menos ideología y consecuencia de tirar la crema por el resumidero sin que estuviera rancia.
Precisamente para nutrirte y darte participación en mi tesoro es que te escribo a tu isla de paz que con este contenido cobrará su verdadero relieve: no el de escapar del mundo sino el de cultivar la razón pura tal como lo dijo Descartes."
Así concluyó la carta, recogida del correo en su último viaje, enviada  por su íntimo amigo, leída por Florencio en la galería de su casa frente a sus purísimas sierras. Gracia sobre gracia.

viernes, 7 de febrero de 2014

PABLO, CABALLERO ANDANTE

Las hermanitas en su casita entre los molles contemplando el esplendor de las cumbres, laderas y sintiendo el llamado de las cañadas junto a unos pocos vecinos que se ocupaban de su animales y de juntar hierbas aromáticas.El matrimonio en la suya, COOPERATIVA EN MARCHA, delante de toda la extensión azulada la veían desde otra perspectiva junto a los campos poblados de vacas coloradas de cara blanca, enaltecidos por nobles tropillas de caballos entre los montes olorosos solitarios. 
Ambos sabían que la gloria de Dios estaba latente y anhelaba su plena manifestación. Ambos habían comenzado a leer la epístola a los Romanos pues San Pablo la había escrito para cada uno que quisiera escucharla y considerarla como Buena Nueva.
Nosotros aquí consignamos  su presencia liminar en la literatura. La tarde eterna eterna se envolvía entre alabanzas de los dos pequeños grupos que hacía sus tareas ante esta expectativa de la gloria movidos por el Señor Vivificante que enseña todo y ora en en quien despeja su alma.
Decir la fecha en que esto ocurría sería un documento histórico pero solo serviría para saber el sentido contrario de lo que se venía en la civilización más y más para ocultarlo.
Aquí había un claro y la gloria estaba prometida y comenzada en la plenitud de los tiempos. Más real era que la historia porque es literatura poética.
Más real que las novelas de caballerías o bien ellas eran un símbolo de la verdadera caballería de San Pablo.

miércoles, 5 de febrero de 2014

IMÁGENES DE LA IMAGEN DEL DIOS INVISIBLE

Dejemos a nuestros personajes crecer en esa nada de mundo en que avanzan y en ese mucho de intimidad donde se vuelve fundamental el dar la espalda a aquello que es el progresivo olvido del ser. Es decir el olvido del olvido.
Los sucesos para ellos serán en primer lugar el estado colorido de sus sierras, la temperatura vital de los campos, la transparencia de sus cielos, el curso del sol y de la luna y con ellos la vibración problemática de las personas que semejan a los diamantes hundidos en los socavones de la tierra. Las personas requieren una empresa de rescate que llamamos meditación, la cual ha sido prohibida progresivamente por la religión y la filosofía que se modernizan dejando el lugar a las ciencias todas que proliferan y prometen una felicidad que no es la profunda sino la del divertimento.
Es así que la rareza de nuestros personajes está dada por el sentido contrario de lo que está en curso en la cultura de su tiempo y hará eclosión más adelante.
Lo propio es seguir el destino de su enjundia: la persona que es lo único que quedará cuando todo pase.
Don Quijote quiso restablecer la entonces perdida orden de la caballería. La fraternidad de este matrimonio con estas religiosas querrá salvar lo que fue salvado con el misterio escondido en todos los tiempos y ahora revelado a los pequeños: SU PERSONA O IMAGEN DE AQUEL QUE ESTÁ RETRATADO EN EL HIMNO A LOS COLOSENSES.