miércoles, 13 de marzo de 2013

ENTUSIASMO EPISTOLAR


La contestación de la carta de Flora a su madre fue la siguiente: "Sí, mamá, aquí también tenemos presente a la Virgen que teje nuestra familia. Ella nos hace integrantes de un mismo tapiz donde late el misterio de caridad, misterio de Nazaret, misterio de cercanía cuya experiencia es nuestra vida. Ella hace la Iglesia que nos une a Jesucristo. Saber esto nos hace felices y habitamos en la riqueza de la llena de gracia. 
Nosotros vamos a misa una vez por semana pero rezamos el rosario todas las tardes caminando hasta la tranquera, es decir la puerta de la Bendición. Leemos la liturgia diaria y nuestra gran novela de los libros de la Biblia todas las noches antes de dormir ¿Por qué tanto? ¿No es lo más bello? ¡Ah esa ida y vuelta flanqueados por las dos sierras, la alta al este y la baja al oeste, que se encienden con colores que sólo la pintura puede copiar!
Muchas veces el cura viene aquí y nos confiesa y comemos con el tío, que viene otras veces también a almorzar. Una vez por semana tenemos reunión de Cooperativa y trabajo en común. No estamos tan solos como parece pero la soledad la llevamos por divisa: sólo en ella florece nuestra unión sacramental con Cristo, tal como nos la explica el padre Mateo y nosotros la sentimos. A Él debemos escuchar y no al mundo y a las modas. Lo dijo el Padre celestial: “A Él escuchad”.
Papá debe ponerse feliz porque su hijita no se aleja sino que se acerca al gran momento de las moradas del cielo. Quiero decir que no nos separamos. Parezco todo una teóloga pero claro, con Mateo y Tobías y otros amigos que se agregan mi alma se llena y no soy tan corta de ingenio para no comprender cosas tan necesarias para la felicidad que hemos recibido.
Aquí en el comienzo del verano todo hecha hojas: nuestros árboles recién plantados, nuestras legumbres, nuestras gallinas sacan pollitos, nuestros conejos gazapos, nuestros cerdos lechoncitos y por supuesto nuestras vacas paren terneritos inmaculados. Pero lo mejor son los potrillitos: nada hay más bello ni que más me estremezca. Es un mensaje divino de la bondad de las ideas de Dios.
Ya ves que hay mucho, muchísimo que ver y hacer. Y todos formamos una comunidad de trabajo. Florencio está muy ocupado en ello pero al ritmo de la naturaleza. Yo no sé si esto será así siempre pero aquí no hay discusión ¿Será porque somos pocas las personas? Además en muchos aspectos hay igualdad porque la Cooperativa es construcción y posesión común de los pocos pero sustantivos bienes.
Ya tenemos de todo para la comida del hogar.
                                     Un abrazo a todos y especialmente a mi papá."
                                                      FLORA.

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