Florencio por su parte le contestó a su amigo:
"Realmente tu experiencia es fundamental; el haber hallado tal maestro sutil que avanza como la luz por un medio saturado en ideologías y pensamientos rimbombantes es una gracia. Al maestro de Freiburg lo conocíamos por su fundamentalidad que te parecía una bomba que implosionaba la cerrazón moderna pero esto que ahora me cuentas es como un cisne reposando en las aguas del río Mincio cantado por Virgilio. Me mantendrás al tanto y me nutriré de ello sin mérito alguno de mi parte y eso será gracia sobre gracia. Porque yo estoy en la soledad apacible y tú parece que en medio del ruido del mundo has hallado una soledad fecunda paralela.
Nada hay más soledoso que la Filosofía, lo supieron Parménides, Plotino, Descartes, Kant y Hegel que sin mal no recuerdo se enteró de la entrada de Napoleón por un cañonazo delante de su ventana, según solías contarme. Así estuvieron Platón y Aristóteles en su Atenas más que ruidosa vanidosa y sobre todo ignorante del valor de tamaños genios. Porque nadie es profeta en su tierra ni en su tiempo aunque tenga el consuelo de algún número de discípulos que tampoco terminan comprendiendo.
Pero nosotros no tenemos porqué entrar en cuentas con nadie y como decía Sancho: cuando te den la soguilla corre con la vaquilla. Yo tengo al cura Mateo y algunos amigos aquí más que interesantes como verás cuando me visites. Y me esfuerzo por hacer la verdad. La cooperativa marcha de tal modo que ya tenemos todo lo necesario para la cocina de los integrantes. Es la primera etapa en la cual se ahorran gran parte del sueldo y nosotros con Flora comemos de la obra de nuestras manos produciendo un gozo inenarrable. Tú sigue en aquel frente novedoso que abre un sendero en el mundo y nosotros te acompañaremos con nuestras bendiciones y oraciones. Damos gracias a Dios por este comienzo que si no fuera sencillo podríamos calificarlo de glorioso.
un abrazo de tu amigo Florencio.
Así fue la carta que despachó Florencio desde su serenidad. Estaba lejos la Bendición en las sierras de las montañas de Friburgo a la sazón en invierno pero esto lo hacía más denso y fundamental como la filosofía como la sabiduría misma donde se hallaban él y Flora, pues ella está cercana a los hombres de buena voluntad.
"Realmente tu experiencia es fundamental; el haber hallado tal maestro sutil que avanza como la luz por un medio saturado en ideologías y pensamientos rimbombantes es una gracia. Al maestro de Freiburg lo conocíamos por su fundamentalidad que te parecía una bomba que implosionaba la cerrazón moderna pero esto que ahora me cuentas es como un cisne reposando en las aguas del río Mincio cantado por Virgilio. Me mantendrás al tanto y me nutriré de ello sin mérito alguno de mi parte y eso será gracia sobre gracia. Porque yo estoy en la soledad apacible y tú parece que en medio del ruido del mundo has hallado una soledad fecunda paralela.
Nada hay más soledoso que la Filosofía, lo supieron Parménides, Plotino, Descartes, Kant y Hegel que sin mal no recuerdo se enteró de la entrada de Napoleón por un cañonazo delante de su ventana, según solías contarme. Así estuvieron Platón y Aristóteles en su Atenas más que ruidosa vanidosa y sobre todo ignorante del valor de tamaños genios. Porque nadie es profeta en su tierra ni en su tiempo aunque tenga el consuelo de algún número de discípulos que tampoco terminan comprendiendo.
Pero nosotros no tenemos porqué entrar en cuentas con nadie y como decía Sancho: cuando te den la soguilla corre con la vaquilla. Yo tengo al cura Mateo y algunos amigos aquí más que interesantes como verás cuando me visites. Y me esfuerzo por hacer la verdad. La cooperativa marcha de tal modo que ya tenemos todo lo necesario para la cocina de los integrantes. Es la primera etapa en la cual se ahorran gran parte del sueldo y nosotros con Flora comemos de la obra de nuestras manos produciendo un gozo inenarrable. Tú sigue en aquel frente novedoso que abre un sendero en el mundo y nosotros te acompañaremos con nuestras bendiciones y oraciones. Damos gracias a Dios por este comienzo que si no fuera sencillo podríamos calificarlo de glorioso.
un abrazo de tu amigo Florencio.
Así fue la carta que despachó Florencio desde su serenidad. Estaba lejos la Bendición en las sierras de las montañas de Friburgo a la sazón en invierno pero esto lo hacía más denso y fundamental como la filosofía como la sabiduría misma donde se hallaban él y Flora, pues ella está cercana a los hombres de buena voluntad.
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