martes, 24 de junio de 2014

LA SIMPLE PLENITUD

Florencio y Flora no  se lanzan reproches ni acumularán resentimiento alguno y no han de reprocharse nunca nada y no se acostumbrarán a ello. Parezca esto lo imposible e ideal que parezca al ignorante de la Ética a Nicómaco,  Aristóteles en la Atenas pagana justificó la virtud en la costumbre y subrayó el gozo consecuente creyendo que nadie iría contra el gozo de por sí, contra el placer honesto. No sólo el vicio se arraiga y es difícil de quitar también lo es la virtud que es un ethos o costumbre que surge del obrar. 
¿Qué será entonces para quienes están en el PLEROMA de la gracia por los siete sacramentos que obran lo que significan?
Florencio y Flora amparados en esto que costó la sangre del hombre Dios y seguidos semana a semana por su director espiritual que ama y conoce la doctrina cristiana en su fuente más pura tendrán esto como la meta de sus vidas y el fin será la vida eterna.
Nunca se han hecho amargos reproches y buscarán llegar así hasta el fin. Esto es vivir sin mordeduras siguiendo la mansedumbre y humildad recomendada por el Maestro Divino. No en vano habían salido de su boca estas palabras en el caso que nos ocupa.
Ahora se iban deslizando por el otoño aquel lleno de frutos y habían estado desde hacía dos meses muy ocupados con los asociados a la cooperativa en envasar los tomates para salsa. 
El ciclo de la granja exigía mucha atención. La alimentación de los animales de los desechos de la huerta y el envasado de los escabeches otro tanto. Y sobre todo los dulces de la fruta los tenía codo con codo con las dos familias. La especialidad del dulce de durazno y el dulce de leche reclamaba a veces ayuda exterior en su realización. El acopio de las nueces y de los higos secados al sol llenó los galpones de la Bendición, junto con el maíz,vital para los animales. Mucho trabajo que no daba lugar para ocios enervantes  daba un beneficio más que interesante, el cual en el curso de los años aumentaría el capital social de la cooperativa para que se pudieran costear enfermedades y estudios de los niños actuales y por nacer.
Si la existencia de los hombres está marcada por tales necesidades, la organización gozosa de Florencio promovería la justicia social de esa manera sólida. 
Es una cuestión de conejos más gallinas y algunos pavos, más chanchos, más maíz, más hortalizas desde la A a la Z, más árboles frutales, más elementos de acopio, más trueque. La medida que le imprimió Florencio era armónica y no enajenante: lo suficiente.
Todo esto junto al desarrollo de la explotación pecuaria que era llevada sin complicaciones según lo permitían los campos en los años diferentes.
Mucho trabajo y mucha familia. Mucha atención a la palabra pura de Dios en las Escrituras acreditadas por la Historia, algo de Liturgia, todo lo que la gracia podía brindar de protección a cada uno y lo demás que hay en el mundo sería cuestión de detalle y de poca monta.
"Ved cuan pobres son las cosas tras que andamos y corremos pues que antes que muramos las perdemos".
Olvidábaseme decir que había biblioteca creciente para saciarse en historias literarias y un poco de música verdadera a cargo de la antigua profesora de coros.
Nada raro pero sí lo es que estuviera todo junto y simultáneo. Pero esto fue desplegándose por los años y a ello se sumaron las hermanitas de la paz y por supuesto la piedra fundamental: el padre Mateo que mas acá de sus funciones pastorales se regocijaba presidiendo este plan cooperativo que dirigía Florencio y había procurado la sabiduría práctica de Tobías.

lunes, 23 de junio de 2014

EL AUTOR SE REGOCIJA

Lo fundamental lector que acaso hubieres leído a nuestro Cervantes en su novela y a Shakespeare en la Tempestad es que lo que allí se significa delinea lo que los sacramentos operan: la santidad tan circunscripta
a lo que se llaman "santos" y son beatificados.
En nuestra narración los sacramentos son personajes como en la pintura de Van der Weiden. Realizan lo que significan y no estamos dispuestos a dejarlos fuera de la realidad novelística obrando en nuestros personajes lo que todos efectúan y cada uno de por sí.
 El pan cruje en las manos y bendice la boca cada día y es a su vez signo de máxima santificación  y une corporalmente al Hijo de Dios así como el agua es mejor que el oro y santifica al bautizado adoptándolo como hijo de Dios. En ambos puesto el  elemento se pronuncia la palabra y adviene el sacramento.
Tenemos a don Quijote como el santo español y a Miranda como la esencia de la mujer vista por el varón en el claro del encuentro originario y a esto nos atenemos sin necesitar más que la belleza de lo que tiene que ser. 
Nos deleitamos con ello en la medida que aborrecemos como resultan ser las cosas por omisión de la misericordia de quien da los sacramentos a través de la sangre de la cruz.
Tomamos este inefable regalo siguiendo la significación operante y nos regocijamos de ello en el matrimonio en su primer año en la estancia la Bendición, lejos del mundanal ruido y en la senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido.          

martes, 17 de junio de 2014

SIGUE EL PREÁMBULO DEL AUTOR

Si la vida de los santos es en el misterio como predica San Pablo con la energía que obra en él con poder no podemos avizorar cómo herirá a nuestros personajes el misterio de la iniquidad. Pedimos que sea desde afuera sin tocar el centro vital de la gracia.
Decimos que no deben tener pecado pues los sacramentos los cubrirán. Sabemos que la voluntad de la criatura no se basta y la de Dios está manifiesta. Nosotros hacemos votos como Pablo por los hermanos de que así será. Por ahora están echando raíces en el valle y su voluntad dirigida por la gracia es acompañada por el ministro "en virtud de la dispensación divina a él confiada".
No sé lectores míos porqué nosotros hemos carecido de tal bien ministerial y al mismo tiempo el homicida ha logrado herirnos y dividirnos. Pero tanto la gracia impide que nos corrompamos como nos ha proporcionado a nuestros personajes inmaculados y perfectos como los tiene San Pablo según da testimonio en sus cartas, él herido por la espada pero no por la desesperanza con respecto a la gloria que lo plenifica en el presente lleno de tribulaciones.
Así nos hacemos eco de este misterio escondido y manifestado en tal presente y venga la espada sobre nuestro cuello y lo vivan nuestros personajes de este valle enclaustrado por estas montañas que van cobrando tales colores desde la mañana a la tarde que hacen del día una imitación del paraíso.  
Claro está, esto siempre y cuando estemos en el campo vacío de ciudad y de hombres y lleno de árboles y aves.
Así vuelto Florencio a su caballo que los cruza rítmicamente y Flora a su casa llena de rincones y ambos a la huerta y granja el trabajo de los días con el sudor de la frente se realizaba en tal convento luminoso y poblado de armonía natural que ha sido patrimonio de los hombres por milenios.
Pero entre dos misterios: el de la gracia que estaba escondida y el de la iniquidad que bien manifiesto se está hasta ahora mientras esto escribo.

sábado, 14 de junio de 2014

PREÁMBULO DEL AUTOR

La octava de Pascua es la octava otoñal. Insistimos con el otoño porque en este valle y los vecinos es claro e intenso con un dorado rítmico, equilibrado por la posición exacta de la latitud.
El alma clarificada por la gracia y la naturaleza en pleno equilibrio son condicionantes para que la esencia humana emerja. Pedimos perdón a los lectores por mencionar algo tan verdadero y desechado por motivos epocales en un movimiento lineal de continua hemorragia de las formas alcanzadas en la belleza. Así es la cruel inmediatez donde se desperdicia todo lo ganado por el espíritu en un proceso liberador que deja a los hombres a merced de su debilidad original pues cuando gana en saber y realización se lo arrancan y pisotean por la superstición de lo nuevo.

sábado, 7 de junio de 2014

LA MANSA SOCIEDAD

Al día siguiente todavía Florencio, Flora y su tío volvieron al pueblo a la mañana para asistir a la Misa de Resurrección y allí se encontraron de nuevo con las monjas y llenos de gozo y de luz otoñal asumida por las montañas a cuyo pie estaba el templo.
Pascua o bienaventuranza terna a la vista, encuentro con Jesucristo glorificado. No se puede imaginar el gozo de participar en nuestra propia glorificación incoada por la plena gracia.
 No sé qué piensan en general los hombres de tal acontecimiento aunque vemos que siguen sus vidas ciudadanas como si nada hubiera acontecido. Lo que sí podemos atestiguar que aquellos corazones jóvenes eran brasas o "cauterio suave" y la mente que veía lo que ojo no vio hasta que llegó la plenitud de los tiempos y fue revelado a los pequeños. 
De la humildad a la gloria. Nadie lo sabe si no lo prueba. La sabiduría ha invitado a gustarlo desde antiguo y en este domingo de los domingos se concentra la paz.
Como pueden imaginar el padre Mateo les tenía preparado el almuerzo y allí se encontraron y allí festejaron la Pascua como una familia. La juventud se pone metas. Nuestros jóvenes esposos y las hermanitas de la paz tenían ante sí el horizonte, el proyecto, el plan era el del ser. Si la muerte corta todas las posibilidades y pone en curso a los que existen hoy había sido vencida la muerte con la resurrección y el presente se les ensanchaba en aquel valle como si fuera el preludio del cielo por su simplicidad. 
Pocos elementos que eran cosas del habitar y mucho cielo y color inefable de las sierras y miles de pájaros y nobles animales e invalorables árboles ¿Porque cuanto valen los talas y algarrobos que salen al paso por todos lados? ¡Que lenguaje en el silencio: sí que son seres que significan lo absoluto!
Ellos tenían esta circunstancia y un horizonte que los abría en el ser y un cielo que los hacía libres para las estrellas. 
Nuestros Florencio y Flora habían roto el tegumento ciudadano hacía menos de un año y a pesar de la nobleza de sus ciudades de origen experimentaban esta libertad absoluta llena y espesa en el vacío de la simplicidad. La Providencia les había deparado algo que ya no se estimaba en la modernidad: un sacerdote confesor que amaba la liturgia como tiempo sagrado que daba esa vuelta a la Pascua que ahora se proyectaría hasta Pentecostes. Un tiempo que era en verdad "imagen movil de la eternidad" que los colmaba de contenido habitativo en aquel valle serrano relativamente aislado perdonado por pobre o salvado por escondido "do la paz viste pellico y conduce cabras del llano al monte u ovejas del monte al llano".
No, nadie con alma espiritual debería sentirse sin porvenir en un valle semejante lleno de la liturgia que es imagen de la eternidad.
Su primera Pascua en aquel otoño iba a ser una misma y fructuosa vida. Una pequeña plenitud hogareña,  no sólo por la huerta que ya producía para derrotar cualquier miseria y para deleitar los paladares más exigentes de Europa. FLorencio pudo hacer realidad sus estudios de agronomía en aquella especialidad extendida a la granja. Si hay que comer para vivir y trabajar con el sudor de la frente nada hay más vivo, más libre y autodeterminado como una granja perfectamente organizada que remata en la elaboración de la producción del dulce al escabeche.
Florencio ya tenía en su cooperativa una industria alimentaria en pequeña y satisfactoria escala: la de la vida hogareña, que podía constituirse en ejemplo para los que no estuvieran mutilados con respecto a la virtud. 
Pasaron la tarde con la añadidura de sus amigos que frecuentaban la casa del cura: el médico, el profesor, el dueño de los Ramos generales, el jefe de correo que desfilaron por turno de mate en mate. 
El tío Tobías hizo sociedad como un ermitaño que luego se vuelve de lleno en lleno a su ermita entre los árboles y los pájaros, compañeros sin mengua.

viernes, 6 de junio de 2014

E PUR SI'L MUOVE?

En este momento el sacerdote bendice el agua de la pila bautismal circunstanciadamente y sumerge el cirio en ella El bautismo de dos fieles corona este momento del resultado de la resurrección y encendidas las luces comienza después de las antiguas letanías de los santos que se presentan en la celebración ésta comienza. 
Corresponden las lecturas del Nuevo Testamento y la palabra de San Pablo ingresa dando el sentido pleno a lo anterior: muertos estáis ya al pecado y vuestra nueva vida está escondida con Cristo en Dios. Mas cuando aparezca Cristo vuestra vida entonces también apareceréis vosotros con Él en la gloria.
Los fieles asistentes debían sentir bellamente misterio ahora develado y tan contradictorio con la experiencia inmediata del mundo, lo cual le daba una firme conexión lógica: la de la contradicción. La totalidad dentro de la cual se mueve esta contradicción se resuelve en un resultado glorioso. El cura que dirigía esta celebración lo comprendía y los fieles variadamente sentían devoción o algo cercano a ella. Nuestros personajes estaban en el proceso de aprendizaje de esta sublimidad.
El resultado de este día supremo será la resurrección. La narración de Mateo aporta el dato pintoresco del ángel sentado en la piedra removida cuando las mujeres se atemorizaron con su fulgor y confortadas fueron a ver el sepulcro vacío.
Y se canta el salmo 116 llamando a la alabanza como prólogo al Cántico de María: Magnificat anima mea Deo que desemboca en la verdad de la promesa cumplida a Abraham. Terminada la comunión, con toda la liturgia correspondiente, que el Padre Mateo supo discretamente acortar, se cumple con el máximo acercamiento del ser: el de la plena realidad concreta en cada uno en sí mismo.
Así quedaron iluminados en su mente los personajes de esta monótona historia y plenos en el ser simple, eterno, perfecto, infinito, uno por operación del PLEROMA DE LA GRACIA.
Por más que escribamos una novela no podemos fingir otra cosa que la realidad. Fueron a la Misa de Gloria que llevaba casi dos mil años desde que Pedro la hiciera en San Juan de Letrán y ahora Mateo en el pueblito serrano ¿E pur si'l muove?

miércoles, 4 de junio de 2014

LAS LCTURAS DE LA MISA DE GLORIA

El momento de la lectura de esta Misa de las Misas solemne en grado sumo halló a nuestros personajes ya emocionados por la progresión iluminadora y con la mente dirigida a toda verdad que sale de la boca de Dios. 
Ahora vinieron las lecturas monumentales que indican el sentido de toda la Sagrada Escritura o profecías comenzando por la Creación, que es el todo del ser; siguiendo con lo que muestra la situación del hombre caído y su necesidad de salvación representada en el arca de Noé y la purificación de las aguas como un bautismo; la prefiguración del sacrificio de Cristo en Isaac, hijo de la promesa; la salvación de los hebreos como pueblo elegido por el cruce del Mar Rojo en la Pascua; la constante condición de cerrazón de los hombres elegidos con respecto a los dones espirituales del Dios que los llama, destacadas por Isaías; como se colocan lejos de ellos como consta en la siguiente lectura del profeta Baruch que exalta la maravilla del poder creador de Dios y su Sabiduría desaprovechada por los hombres; la visión del profeta Ezequiel acerca de la resurrección de los huesos vinculado a un Israel seco, sin espíritu; la narración de los tres jóvenes arrojados por Nabucodonosor al horno por negarse a adorarlo según la clásico libro de Daniel y la predicación de Jonás que hizo penitentes a los de Nínive. Todo belleza con la inserción de los salmos que invocan al Dios vivo: COMO EL CIERVO ANSÍA LAS FUENTES DE LAS AGUAS ASÍ MI ALMA TIENE SED DEL DIOS VIVO.
Resonaban estas antiguas palabras en las almas jóvenes de nuestros personajes en estas espesas circunstancias de sus vidas enraizándose delante de estas sierras que los amparaban. La Misa continuaba en toda su solemnidad presidida por el sacerdote extranjero que tan bien la sabía decir ya que comprendía hasta el fundamento lo que significaba y realizaba.