jueves, 3 de mayo de 2012

Flora y Florencio hicieron estudios terciarios ( en música y ciencias agrarias) en una institución donde todavía se creía que las disciplinas formativas fundamentales:la Filosofía y la Teología,a imagen de los seminarios. De este modo mientras algunos de sus amigos iban a la Universidad ellos quedaron en sus escuelas salesianas en estudios terciarios. Debemos saber que habían estudiado el ibro sexto de la República en el curso de Filosofía y no les había sido difícil comprender la idea del Bien por la analogía con el sol,que da Sócrates a los jóvenes que lo asedian. Repetimos, ellos no tuvieron obstáculos ideológicos para ello por el bachillerato humanístico que preparó perfectamente la buena tierra para lo divino del orden y la medida de lo filosófico propio de Platón. Con tal paideia se acostumbraron a la interior actividad de la inteligencia no desestimando subir por el LOGOS,por la ana-logía,a la posesión del Bien, pues de ello se trataba, bajo a iluminación efectivade la verdad y del ser como esencia. La analogía de la línea puso la claridad en su saber y la alegoría de la caverna fue todo su saber ya que desde un cuento pudieron situarse en la existencia de acuerdo a su íntima experiencia. Los hizo ver lo que ya sospechaban: el interior de la caverna ra el mundo que veían y el exterior era el cielo al cual presentían por sus sentimientos,tocados por invisible mano en la cual creían desde niños. Fuera de las sombras, simulacros, ruidos,palabras de los hombres transeuntes, glorias vanas de los fijados en ellas, penumbras gratasa todos los ojos, creyeron necesitar dónde contemplar el cielo: el lugar donde el sol visible iluminara las cosas a las cuales da él mismo el crecimiento (en ese laboratorio que es la hoja):las plantas,los árboles,los animales, los ríos y lagos,las montañas y la atmósfera dependiente de este verdor de la clorofila, que llamaron los antiguos poéticamente "cielo y eter",que resplandece con los rayos del sol; el lugar llamado tierra donde todo lo construído se asienta y donde se puede morar y poseer por la humildad y mansedumbre; el lugar de la morada donde la paz es signo de la gloria (esto es lo que no podía advinar Platón: vió con la inteligencia pura el Bien inteligible y sus ideas inmutables, la justicia, por ejemplo,que no puede cambiar). A ese lugar los convocó Tobías. Gracia sobre gracia cultivó en ellos "el no sé qué que se alcanza por ventura" "de aquella fuente que mana y corre aunque es de noche" desde donde él ahora volaba dándole a la caza alcance". Tobías estuvo en ello perseverando y es refrigerio ofreció a nuestros jóvenes para obedecer al Maestro Divino.Les dio el sitio, delante de estas sierras y les sivió de modelo. e

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