jueves, 11 de julio de 2013

NUEVA CARTA

"Es un camino simple y extraordinario el que seguís en el camino del campo ¿Cómo puede serlo? Porque no es sino un camino estrecho, el de la persona que suena o es un resonancia de las Divinas Personas las cuales han quedado en la cercanía -y tal es el reino- con la encarnación del Verbo y el cumplimiento de la promesa en la plenitud de los tiempos. 
Esto rompió el cerco del mundo con la predicación paulina pero el mundo cayó sobre los primeros predicadores transformándolos en mártires y siguió oprimiendo con las herejías hasta que éstas se hicieron finalmente el modo de ser del mundo en general, como una suerte de diluvio por donde debían navegar las personas si las hubiere: es decir si hubieren espacios ya despejados donde alcanzaran a resonar los mansos efluvios del Espíritu, surgiendo en correspondencia el agua cristalizada de la persona que será diamante de la vida eterna.
Luego es simple porque no hay nada más sino ella misma.Cada cosa que se le pega es una escama obturadora que va privando de la luz y del calor que proviene del misterio de las Personas, las cuales son de por sí procedentes, es decir vivas. 
Cada cosa en cambio que procede de la finitud del mundo va enlazándose con los significados y se enreda con las otras formando un torrente arrastrador. Mas esto lo hace en forma cautivante como las presentaciones del Becerro de oro de quienes quedaron lejos del monte de la teofanía que exigía pobreza y vacío. Hay realidad en los ídolos e irrealidad en la divinidad que se esconde detrás de la gloria. Por una razón tan misteriosa como la de la gloria misma los hombres prefieren las danzas del becerro  y temen el rostro glorioso de la persona.
Y de aquí viene el nacimiento del pueblo que se protege en la ciudades. Como será así que Sodoma hoy en día por el escritor francés Proust esto se va haciendo el estandarte de los formadores de la sociedad. No hay que darle el nombre de mal y de hecho este nombre designa hoy toda limitación a la liberación y el de bien a la mismísima transgresión. 
EL asunto es que el pueblo cuanto más amuchado es más pueblo y menos se ve aquel diamante de la persona consonante con las Personas.
Tal es lo que siento tras los seminarios que lleva a cabo mi profesor acerca del tratado de la trinidad de San Agustín."
Esta carta recibió en sustancia Florencio de su amigo que se doctoraba en Alemania y le dio de pensar: tanto que se la leyó al padre Mateo cuando éste vino por la dirección espiritual. 
Mucho la alabó el cura y le dio en su explicación más amplitud. "La pureza posibilita", dijo, "que el pensamiento vuele directo y sin enmarañarse. Pero lo breve se vuelve oscuro y lo luminoso ciega. Nos ha dado materia para nuestra conversación que con gusto tomará esta carta de tema".

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