"Parece que los hombres son una cosa y son otra por más que ellos se esmeren por ignorar su condición originaria. La realidad entera y las novelas se apartan de ella todo lo que pueden pero las personas son personas a despecho de los sabios de este mundo apostrofados por San Pablo, quien entendemos ser un escritor más que considerable.
Siempre se tacha al nombrar a hombres tales como él y como San Juan de su pertenencia a un ámbito denominado "religioso", como si esta especie los excluyera o remitiera los solos creyentes.
Si creemos en Platón y en Sófocles también lo hacemos con ellos que han escrito obras de gran aliento y bellas por sí.
De hecho se refieren a aquel ser originario preterido por los escritores del otro género que describen la realidad generada por hombres que quieren ser así.
No es el caso de Descartes que es tenido por un profeta anti religioso y padre de los tiempos modernos.
Pero esto lo hacen creer a quienes no han leído las Meditaciones cartesianas ni han leído las Ensoñaciones del paseante solitario del fundador de la república moderna, que dijo que sólo se puede habitar en el mundo de la quimera.
Así nosotros avanzamos volviendo por otro camino como los Magos que tras informarse con Herodes fueron a visitar al niño Jesús.
Suum quique: realistas herodianos no miran el cielo ni gozan del claro de la estrella y allá se lo hayan con toda las luminarias de Hollywood. Nosotros más queremos pasar por los senderos del camino del campo, cuya simplicidad acerca al principio, simple y fuente de toda belleza".
Esto decía el filósofo amigo de Florencio en una de las cartas que le llovían desde el seminario de Filosofía donde hacia el doctorado junto a un claro y sereno maestro.
Florencio las recogía con ansiedad y al leerlas navegaba por un mar de delicias y bendiciones espirituales que daban realce a la simplicidad hermosa del camino que habían emprendido con su esposa, siempre alegre, siempre creciendo en gracia.
La protección efectiva de los sacramentos obraban como de manual. You love by the book había dicho Julieta en el baile.
Siempre se tacha al nombrar a hombres tales como él y como San Juan de su pertenencia a un ámbito denominado "religioso", como si esta especie los excluyera o remitiera los solos creyentes.
Si creemos en Platón y en Sófocles también lo hacemos con ellos que han escrito obras de gran aliento y bellas por sí.
De hecho se refieren a aquel ser originario preterido por los escritores del otro género que describen la realidad generada por hombres que quieren ser así.
No es el caso de Descartes que es tenido por un profeta anti religioso y padre de los tiempos modernos.
Pero esto lo hacen creer a quienes no han leído las Meditaciones cartesianas ni han leído las Ensoñaciones del paseante solitario del fundador de la república moderna, que dijo que sólo se puede habitar en el mundo de la quimera.
Así nosotros avanzamos volviendo por otro camino como los Magos que tras informarse con Herodes fueron a visitar al niño Jesús.
Suum quique: realistas herodianos no miran el cielo ni gozan del claro de la estrella y allá se lo hayan con toda las luminarias de Hollywood. Nosotros más queremos pasar por los senderos del camino del campo, cuya simplicidad acerca al principio, simple y fuente de toda belleza".
Esto decía el filósofo amigo de Florencio en una de las cartas que le llovían desde el seminario de Filosofía donde hacia el doctorado junto a un claro y sereno maestro.
Florencio las recogía con ansiedad y al leerlas navegaba por un mar de delicias y bendiciones espirituales que daban realce a la simplicidad hermosa del camino que habían emprendido con su esposa, siempre alegre, siempre creciendo en gracia.
La protección efectiva de los sacramentos obraban como de manual. You love by the book había dicho Julieta en el baile.
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