domingo, 23 de marzo de 2014

MATEO EN LA ERMITA DE TOBÍAS

Y se vino el padre Mateo a visitar a Tobías y luego a pastorear a sus ovejas preferidas con la dulzura de la gracia sacramental. El otoño daba otra fisonomía a los campos y el padre que respiraba esos mil aromas mezclados halló al viejo en su ermita.
"Amigo aquí vengo antes que se convierta en chañar como en la Metamorfosis", dijo el cura al llegar.
"Cierto es que uno se hace como ellos al estar desnudo de todo trato de los seres racionales que van de una cosa en otra por una necesidad que pierde su fin último", contestó el ermitaño.
"Bien dices: es difícil diferenciar lo útil de lo dulce de la quietud. Pero en este valle se encuentra mucho de reposo contemplativo en el paisano todavía. Se los encuentra perdidos en el camino de tierra entre soledades mientras se mueven y no entre multitudes. Se meten en el monte para buscar un animal por horas y cuando se encuentran con un semejante callan largamente. Lo que sí cuesta es que lean las Sagradas Escrituras porque no tienen hábitos de estudio si es que leen. Pero piensan en su interior, si están libres de pecados por haberse rendido ante el sacramento"dijo el cura.
"Sí la soledad plena de estos campos donde está el tesoro del reino enterrado, entre aguadas, molinos, senderos, árboles paradigmáticos que ellos conocen como si fueran templos, es grande parte para que el espíritu no se extinga y el Espíritu hable al interior", replicó el viejo.
"El mal no está ausente pero la frecuencia del contacto entre pecadores es pobre y el radio de acción de los pecados es muy reducido. Si logramos estabilizar la familia todo está salvado. El resto lo hacen las fiestas litúrgicas como las procesiones en las cuales se muestran muy activos con sus caballos y adornos. La predicación y administración de los sacramentos se vuelve fundamental en tales momentos de alegría. El hombre está bien hecho y en condiciones tales se afirma. Yo con mi teniente cura sin embargo no sé si no nos quedamos cortos", dijo el cura suspirando.
"Siempre parecerá eso porque los obreros son pocos y la cosecha mucha. Mi obrar con todo está ahora en lo que se ha llamado contemplación. Veo que día tras día uno va perdiendo las capas periféricas y emerge un brote que más acá de la moral y de las acciones buenas extraña, porque estaba como semilla más adentro que uno mismo", decía Tobías con entusiasmo de quien estaba descubriendo algo maravilloso.
El cura lo escuchaba complacido y le fue comentando lo que San Agustín había dicho al respecto y confirmando a su amigo en el camino de las moradas teresianas que en un momento nos ponen ante Dios solo, que en principio está sin cosas, sin tiempo.
"Es el vuelo del pensamiento puro que ya sin cosas u objetos solo se detiene en el la espesura como ha dicho el compañero de Santa Teresa, San Juan de la Cruz. Al estar un día y otro fuera del comercio con ellas y las ocupaciones se produce aquella salida en el sosiego que parece a lo que tu has dicho:la desnudez dichosa del alma que va de vuelo. Bien te veo y ahora te confesaré y daré la comunión, protección imprescindible para los dardos encendidos del enemigo del hombre espiritual".
Así Mateo lo hizo y luego permaneció largo tiempo junto a él aprehendiendo el acorde de los campos y los montes que se venían hacia ellos en esa armonía simple y espesa.

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