viernes, 27 de abril de 2012
SUSPIROS Y LANGORES
Flora estuvo escribiendo sobre la mesa de la cocina con la vista a los sutiles algodones que se deshilachaban sobre la cima de la sierra en la fría tarde, mientras alimentaba la cocina económica con raíces de chilca que daban un color azulado y mucho calor. La madre era la destinataria y el atribulado padre que suspiraba por ella en Palma cerca del lugar de los langores de amor escritos por Llul ¡Qué idea la de mi niña,decía en mallorquín, irse a esas lejanías dejando aquí los cristales de su delicado ser que viven cuando camino por estas callejuelas de su infancia y reflejan su imagen cuando voy a la catedral y me arrodillo ante su virgen, qué idea ha tenido mi niña!
La carta decía así: "Mamá querida, que los suspiros de amor basten para estar juntos y no lleguemos al llanto según escribe nuestro Llul. Que papá tenga consuelo en que nuestro cura es un santo y sabio, oriundo de la ciudad de Colonia y ya es nuestro director espiritual. La virtud y la ciencia se introducen en nuestro amor y lo aumentan como leemos en nuestro beato mallorquín. Que vosotros tengáis consuelo porque vuestra hija ordeña con los niños y cocina lo que la abuela me enseñó en mi cocina caliente ahora por la leña de los enormes montes donde habitan miles de pájaros y nuestros caballos variopintos que constituyen un gusto grande el mirarlos.
Florencio ha comenzado la cooperativa granjera con los cercanos y Tobías, tu hermano es un monje bondadoso aunque es el culpable de que estemos aquí habitando. No he recibido el armonio que era mi alma. Ahora veo que se ha ensachado porque sin él escucho una armonía que antes no percibía. Empezando que ahora hemos sido admitidos en una serenidad inaudita donde la mundanidad de los hombres está más lejos y lo que está más cerca es, en primer lugar la sierra omnipresente, los animales cuyo ritmo invita a la paz, las simples labores que correspondieron a los hombres para su manutención antes que la industria hiciera crecer las ciudades y modelara las masas como escribió nuestro José Ortega y Gasset.
Parece un riesgo establecerse a contra mano, eso hablamos con mi sabio Florencio. Nosotros buscamos aquello de lo cual los hombres escapan. Aquí todavía están detenidos en la tradición, no saben mucho de modernidades. Pero ya le llegará y entonces sus hijos se pondrán en movimiento ¿pero hacia adonde?
Nosotros por lo menos no queremos ir hacia ningún lado sin "el estar" en un sitio avanzando en el amor concordante con el Amado; y somos matrimonio y familia por lo tanto nuestra predicación es la vida junto a los vecinos que necesitan tanto como los que viven en el África. Me refiero a lo que se da por el Evangelio: gracia y paz.
Por más costumbres cristianas no las tienen los hombres sino por la Visitación de la "llena de gracia", para la cual hay que acostumbrarse a la intimidad y no a la diversión, hacia la cual tienden los hombres de la tradicional cultura cristiana.
¡Ay, mamá me he vuelto en estos días una predicadora! Pero es en las cartas solamente donde se me recuerda todo lo bien enseñado y aprendido en nuestra famosa escuela de Palma con los maestros a quienes debes saludar en mi nombre o bien leerles esta carta ¿Acaso no nos daban a leer a Pereda? ¡Sí, mamá porque parece para ellos escrita!
Yo cocino y arreglo mi casita pero aún no me he ocupado del contorno pues es invierno. No obstante estamos pensando en plantar algunos árboles que compraremos en un vivero del pueblo y empezaremos con el jardín un día de estos.También los niños de Amelia reciben mi atención. Con más razón por el hecho de estar ella avanzada en su embarazo.
No he recibido ninguna carta vuestra para estremecerme con vuestros suspiros. Pero desde ya los contesto con esto: al Señor que no veo me ha preparado morada en el cielo junto a vosotros y sin embargo está junto a nosotros. Por eso vosotros estáis muy juntos en la fe, la esperanza y la caridad. Muy junto, tanto cuanto más junto a Él estamos.Este es el consuelo con el cual soy consolada como leímos de San Pablo hace poco.No os veo a vostros mas os siento en cada hora como al Señor.
Sé que papá está frente a mi señora de Lluc: ¡ella nos acercará en este consuelo con su oración máxima en el Espíritu Santo! Yo rezo frente a su imagen el rosario como cuando estaba allá (corporalmente porque en alma estoy o mejor: vostros estáis conmigo). Sí mamita, porque la fe es de lo que no vemos. Así la ejercito: viendo o pensando en Él que nos une.
¡Otra vez vuelvo a predicar!Es que busco consolarme y consolaros. Un saludo os mando para la abuela y las tías que llevo como tesoro en mi corazón y si corro hacia adelante no es escapando de vosotros sino por ver SU ROSTRO pues corrohacia la meta de la intimidad. De la vuestra salí y avanzo más adentro en la espesura. Quizá la angustia de la separación haya afinado mi la percepción espiritual en apenas dos meses.O bien será porque antes era mi armonio y mis coros los que hablaban. O bien serán Tobías y Florencio. O lo que es más seguro es lo que llaman, en los frutos, maduración ¡Llegó ese momento! Tanto laboreo, tanto riego, tanto abono, tanto amor y cuidado y aquí estoy. Parezco otra mamá.
Terminaba esta frase y entraba Florencio con un manojo de chilcas.
"¡Acabo de prender el calefón!"- dijo agitado. Ella distraída se sobresaltó y volvió a la inmediatez con cierta pena pero gozosa al verlo entrar
"La verdad es que se me pasó con esto de la carta a mi "mare" dijo ella con su dialecto mallorquín.- Pero mira que me han traído carne de cordero ..Silvano que ha carneado con su madre y adivina lo que haré mañana..."
"Empanadas mallorquinas" dijo él teatralizando
"¡Sí!y ahora con los huesos estoy haciendo un guisito invernal bien mallorquín: ¿podés olerlo?, decía entusiasmada, -"las hierbas aromáticas de nuestra sierra".
El entusiasmo es un "propio" de estas situacaiones originarias que, pregustando lo que será en la casa del Padre, bien que con una intensidad y claridad que ojo no vio ni oído oyó, debería durar, por lo menos siempre que hiciera frío y hubiera cordero y sobre todo esto: espacio para apreciarlo, es decir: soledad plena.
Así Florencio fue a darse un baño bien caliente por virtud de unas jarillas llameantes que calentaban el agua en ese rústico e infalible calefón que estaba detrás de la casa, del cual salió listo para comer el cocido que lo entusiasmaba con un gorro de lana que impidiera perder la temperatura del baño caliente en su cabeza.
Flora tenía ya todo preparado y sirvió los platos humeantes. La conversación giró en torno de la yegua con su potrillito que serían mudados a la vista de la casa. Los corazones se encendían con tales perspectivas y se alimentaban con lecturas que hacían las veces de los teatros y cines de las grandes ciudades. Tenían ganas de leer la "Vida es sueño" ese día y eso harían los dos juntos a la luz de la lámpara más potente que tenían y frente a la chimenea, despacio muy despacio porque el tiempo era un don que los envolvía como un río caudaloso y cristalino, puro, en llanura aún no hollada por la impaciencia industrialista de los hombres, quizá de los tiempos en que los aedos hacían escuchar el canto segundo de la Ilíada. Y esto lo hacían en consonancia con la larga noche de invierno.
Hablando de Homero. Después de la lectura se arrancaron con pena de delante de los leños que se habían desbastado con el fuego y eran de lisa y maravillosa brasa y fueron al diálogo del lecho, al centro de la intimidad simple y dichosa que el amor de Dios regaló a los hombres en el matrimonio.Vis a vis de l'univers.
martes, 24 de abril de 2012
LA DIMENSIÓN DEL SER
Debemos decir que el mirar es admirar y el admirar se verifica bajo una luz maravillosa que ocurre en la theoría, en el advenimiento de lo maravilloso, por los helenos denominado THEÓS, divino,que a lo contemplado llamaron theorema; la theoría también se emplea como una procesión religiosa que se envía a un santuario como el de Apolo de la isla de Delos.
Al mencionar esta familia de palabras (jugosas para la literatura que consta fundamentalmente de ellas) se nos presenta el lenguaje usado por Romeo en el baile al acercarse y tomar la mano de Julieta: el sorprendente relicario o escriño con reliquias de santos, la mención de los palmeros en el beso y el "dear saint" posterior.
Toda aquella sacralidad, muy alejada del cotidiano acercamiento del "hombre psíquico que no comprende las cosas espirituales" es la que existía en las miradas sencillas que Flora y Florencio se destinaban en aquella sobremesa de invierno antes de retirarse la una a escribir una carta a su familia y el otro a reencontrarse con Bernardo para entrarse en aquellos campos de Dios.
Y en verdad aquél le estaba preparando el alazan al cual él mismo cinchó y partieron luego hacia el campo del sur en el mismo momento que se levantaba un vientecito de ese cuadrante que obligó a Florencio a cerrar su abrigo sobre el cuello
¡Lindo cielo y brillante pastizal se le presentó a la vista ¡Las tardes de invierno mientras el sol domina son perfectas, quizá no tanto como en otoño pero tienen esa contraposición de temperaturas o amplitud térmica que agrada porque no molesta el salir e impulsa a volver no bien el sol se pone. Ahora simplemente en pleno campo ofendía un poco el viento que de todos modos no era fuerte y sí lo suficiente para provocar el manto de nubes sobre la sierra que semeja al desplegarse de suaves algodones. La impresión de suavidad es enorme dada la extensión de la montaña y Florencio no era de aquellos a quienes les pasara desapercibido tal manifestación sensible de mansedumbre."Es una montaña tranquilizante",pensó y la paz reinó en la incursión a la aguada extrema del sur donde con tranquera cerrada se habían acumulado unas decenas de vacas, no muchas porque en invierno la sed no apremia.
¡Hermoso espectáculo sin embargo el verlas ingresar a los bebederos y empujarse para hundir los morros en el agua dorada diferenciándose de algún yeguarizo aristocrático que sorbía con delicadeza su hocico como si eligiera lo más limpio!
"El sentido de la belleza no podía sino aumentarse con este cuidado y se despertaba una profunda devoción al habitar pues esto seres no sólo eran vivientes sino aquerenciados y rebosaban precisamente sosiego y serenidad", pensaba. Estar distinguiendo animales con Bernardo que hacía comentarios en base a apelativos era una tarea poética. Él sin pensarlo expresaba:
"Esta es la chorreada y tuvo un ternero bayo", "esta otra es la S O S" por el dibujo borroso de letras blancas en el lomo y así de más coloradas a otras descoloridas les fue aplicando adjetivos significativos que descubrían un mundo abigarrado en lo que parecería monótono y repetido como las ovejas que saltaban el cerco del cuento de Sancho Panza a don Quijote la noche de los batanes
¡Ni que decir cuando aparecían las mulas y los caballos: cada uno tenía una historia de jinetes o antiguos dueños, edades y trabajos o desempeños propios donde descollaron como jugadores de futbol en la historia de este deporte. Sin duda que los equinos se prestan más a esta crónica por su servicio y permanencia y sobre todo el pelaje y rasgos de raza. Hubieran sido objeto de una lectura ilimitada.
"Es verdaderamente un privilegio tener tales compañeros en la vida" Y volvió a ver la madre con su potrillito y pensó en Flora, pidiendo que se trajeran al cuadro de la entrada. Las cosas simples son absolutas porque son eternas. Esto no era explotar una mina y desgarrar la tierra sagrada de la montaña más y más como él había visto en tierras de los países vascos.Estos eran animales de cría y auxiliares de trabajo que llevaban toda la energía del espíritu del cual eran signo. De Homero eran aquellas yeguas brillantes de Reso que sustrajeron Diomedes y Ulises y las de Tros que él mismo le quitó a Eneas, les dio voz en una ocasión a los de Aquiles y eran yeguas inteligentes las conductoras del carro que llevaba a la visión de la verdad de los signos del ente en el poema de Parménides que comenzaba:!HYPPOI TAI ME PHEROYSIN! Y las bellas tierras en Homero eran criadoras de caballos.
A Florencio lo llenó de satisfacción esta memoria y cuando emprendieron la vuelta las nubes que tendían a un tenue color rosado le parecieron dignas de Zeus y de los otros inmortales. Acercándose a las casas volvieron a suspirar al ver el signo de su intimidad: el humo de sus cocinas y chimeneas, siempre provistas de jarilla y algarrobo. Florencio imaginaba a Flora en alguna actividad que correspondiera con tal intimidad.
Al llegar y dejar libres los caballos en un corral grande con pienso y agua se ponía el sol y después de proponer algún trabajo para el próximo día se despidieron e ingresaron en los respectivos hogares.
Florencio comparaba estos trabajos con el consejo de su profesor de teología: "debéis leer San Juan catorce una noche sentados en la cama, y al día siguiente el capítulo quince, y al siguiente el diciséis y al siguiente el diecisiete. Pero entonces otro día reiniciamos la serie y así ad infinitum" Con esto pretendía mostrar la inagotabilidad de la misma lectura fundamental y la creciente impresión del rostro del Señor en el alma a través de estas extraordinarias palabras johánicas. Él se daba cuenta que cada vez que fuera a cumplir estas tareas nada monótono le pesaría a lo largo de los años sino la profundización del...ser.
La sobremesa fue acompañada con un té de cedrón y miradas cara a cara de quienes asumían cada momento su unidad indisoluble y son la figura de Cristo con su Iglesia. De mucho pronunciarlas estas palabras del sacramento grande lanzadas por San Pablo al universo visible y audible narramos su obediencia simple en ese hogar propiciado por la benevolencia de Tobías quien bastante antes de partir se había retirado como tantos en silencio a lo secreto de la presencia del Padre celestial. Porque es un hecho real de la así llamada religión revelada: el cielo se inclinó sobre la tierra, fue creído en el mundo y abrió tras la vuelta del Hijo del hombre al Padre el HOY. Hoy comienza lo que será después.
Así lo habían asumido los esposos tras la enseñanaza recibida y aceptaron el sitio donde realizarlo después de conferirse el sacramento del matrimonio, que es el séptimo y parece ser resultado de los otros seis. Esta es una bella historia, un cuento de hadas si se quiere, pero no escrita por los hermanos Grimm sino por los escritores de mayor peso que pudieran encontrarse y que mayor efecto se pueda alcanzar en las personas a lo largo de la historia.
Y como reza el dicho: "lo tomas o lo dejas" y como pide Agustín: "recibe al fugitivo que huía de tí" y como dijo un poeta: "habla, habla tú solo que ya no quiero oir otras palabras y en la soledad que labras entonces allí me hallaré".
Y dije "conferirse" porque no es la Iglesia quien los casa sino que ellos como Iglesia lo asumen con toda la libertad que existe en la creación, recibiendo toda la gracia que el esposo de la Iglesia comunica a su esposa.
Decía el maestro de Florencio en su escuela: "Don Pancho Cerezas se comió tres panes sin cortezas ¿Todavía habrá quien diga que esta fábula tiene poca miga?".
Ellos se miraban y se acercaban por la gracia que nos redimió de los pecados o impedimentos u obstáculos para que las personas navegaran una hacia la otra en el "océano del ser", por la palabra que hacía subir a Dante al cielo empíreo en cuerpo y alma. Ese fundamental poema de la humanidad leerían Flora y Florencio en los espesísimos días del campo cuando llovía, cuando el viento los concentraba en su cocina y a lo largo de años por donde el tiempo se extendía volviendo alrededor del ser (como estatuyó Homero: PERIPLOMENON ENIAUTÓN).
Ellos se miraban recordando el libro sexto de la Odisea, en el íntimo acorde de un mismo pensamiento ya poseyendo el hogar porque ¡estaban desligados (EKLUON)o libres en esta libre religación del sacramento! ¿Y los amigos se alegraban? ¿Y el enemigo rabiaba? ¿Podrían contra aquel ser de adversos sentimientos que se menciona en la Odisea acechando el matrimonio? Aquel poema liminar de la Historia que versa sobre el matrimonio y la esposa que aguarda en el tiempo pleno de los veinte años haciendo frente a la ocupación del hogar con su virtud excelsa que sería asunto ya de los cantos venideros. Porque los hombres ya no cantarían más hazañas guerreras sino cantos de gracia acerca de la szabia Penélope. Y Dante llevó a cabo el designio del poeta heleno con Beatriz en la Vida Nueva, ella que lo vino a buscar al monte del Purgatorio enviada por Lucía para enviarlo a...la virgen María...y la rosa mística le abriría la visión de las PERSONAS DIVINAS en el AMOR qui muove il sole e l'altre stelle.
Ellos se miraban y tenían detras lo entregado por la historia que debían conquistar (el maestro citaba siempre a Goethe: hay que conquistar lo que se hereda)y sobre sí en la Iglesia viva y mística a la comunión de los santos que los miraban tambien en el cielo próximo y cercano a la tierra, donde en ese momento se movían las vacas con sus caras blanca, muy peludas por el invierno, seguidas de cerca por los terneritosos que eran una demostración creatural de la bondad del creador, quien puso en los niños la semejanza de su ternura infinita.
lunes, 23 de abril de 2012
EL ARROZ Y EL EJERCICIO DEL FIN ÚLTIMO
Los años jóvenes de aquellos esposos los tomaron en vuelo no hacia las estrellas sino con ellas mismas, con la visual de la vía láctea que se presentaba por su ventana cada vez que abrían un ojo ya que brillaba sin impedimentos en el despejo del cielo de antaño. Y así sería a lo largo de sus vidas que más y más avanzarían en el habitar del ser cuando precisamente el pensador lo estaría pensando como lo lleno y al mismo tiempo vacío. Esto acontecía en los Alpes en el momento de la aceleración de una cultura atontada para lo sagrado.
El sol apareció pintando el contorno de las sierras y anunciaba el nuevo día, según Homero ¿Más será en verdad nuevo o el repaso del mismo día? Como el amor de Romeo y Julieta al durar un día se hizo eterno en su indestructible religación deja presumir que el alargamiento del tiempo nada hubiera añadido de nuevo sino lo que era desde el principio. El tiempo es pues misión y destino tal como ellos lo estaban experimentando, es lo que tienen que ser y eso incluye el hacer, como las patas del ciempiés salen de su cuerpo para otorgarle un movimiento lento y absolutamente seguro. No podemos pensar que la filosofía había licuado de la mente de ellos la firmeza y seguridad del entendimiento común que sólo verifica puntos que se excluyen en el tiempo y cosas nuevas que se hacen en vista de ¡conseguir medios y más medios que valen como fines sin fin! Pero si decimos que la Sofía de la filo-sofía está más cerca que las cosas y en los hombres de buena voluntad destila su jugo natural saludable como el de las frutas entonces se vuelve posible, necesaria y aún exigible.
Ellos pues se levantaron con la claridad, no porque nada los apurara sino porque sin luz eléctrica la noche los recoge rápidamente en el sueño, descontando la parca lectura a la luz de vela o lámpara, y entonces la aurora los despierta al compás de sus crecientes emanaciones de luz ¡Y había mucho que hacer!
En primer lugar buscar las vacas lecheras, luego ordeñarlas: eso era sagrado como la misa de la mañana. Por eso recordándola ellos rezaron laudes sentados en su mesa de amplia visual y luego el desayuno comentado y explicado como las lecciones de un libro de exégesis.
Abrigados emprendieron la tarea seguidos por los niños que en realidad eran los baquianos. No se podía sino alabar, después de los laudes, ese sol que salía por la sierra y avanzaba como un aluvión dorado por los campos y los senderos de los montes iluminando las sierras fronteras que llameaban en su quietud como anunciando una teofanía ¡Era el hoy donde Dios llamaba a lo simple y al fervor de los pequeños!
La protesta de las vacas era graciosa, ante el próximo encuentro de los terneros que mugían demandando y concluía en una frenética succión le la leche que enseguida llenaba los tarros con espuma caliente. Los esposos llevaron su pequeño tarro con orgullo y los niños el suyo más grande. Pronto estaba hirviéndose en la cocina con gran cuidado. Flora seguía sus tareas en la casa mientras Florencio salió a encontrarse con Bernardo que le comunicó el estado de la hacienda que él tenía a cargo. No era una época de mucho trabajo El invierno era sano para los animales que no obstante eran diariamente controlados en las aguadas.
Se pusieron en la futura huerta y Florencio quiso comenzar un cantero donde asombró con el manejo diestro de la pala de corazón. Bernardo lo seguía a su lado y fueron dejando los terrones removidos que luego deshicieron con el azadón y alisaron con el rastrillo. Era de pequeñas medidas pues serviría como comienzo para el perejil de invierno. Lo dejaron así rastrillado y luego preguntó Florencio dónde podían conseguir ramas de morera y fueron caminando hacia unos árboles que se veían desnudos donde cortaron con una podadera y lleváronlas al cantero donde las igualaron y las enterraron en forma de arco sobre la superficie rastrillada. Bernardo a la indicación del catalán serrano vino con una regadera rebosante de agua de la acequia próxima y roció discretamente la tierra removida. Entonces Florencio metió la mano en el bolsillo y sacó unas semillas que trajo de su Barcelona y dándole un poco a Bernardo, las esparcieron delicadamente sobre la superficie raspada por el rastrillo donde luego le arrojaron tierra hecha polvo con las manos más estiércol también pulverizado. Florencio volvió con una tela muy delgada que le colocó encima de los arcos, afirmada con unos brochecitos de madera y quedó listo ante el asombro de Bernardo que comprobó la pericia del profesor de Granja de la escuela que le había dado la parte práctica de la enseñanza. Quedó listo pero no sin colocar algunas ramas de árboles del monte con espinas para protegerla de la curiosidad de los perros ya que no estaba concluido el cerco.
Satisfechos de su obra hablaron un poco de las tareas de la tarde y cada uno se retiró a su casa. Florencio encontró a Flora ayudando a los deberes de los niños a quienes alentaba a que amaran el estudio con toda energía. Pensaba que era poca toda atención que se les brindara a esa edad tierna ante la incertidumbre que provoca el camino del hombre que tiene el libre albedrío para inclinarse hacia lo bueno, lo excelente, lo malo y aún la desgracia de lo inicuo.
Enseñanza con alegría de palabras, de operaciones con números, del primer poema.
A ella le quedaba todavía la educación musical para el aliento espiritual de todos los niños que vendrían. Se fueron a la llegada del esposo quien echaba leña que había entrado a la cocina y examinaba el panorama culinario. La huerta le había dado hambre o bien, lo que es más probable el anhelo de la felicidad de la comida hecha por su esposa en su propia cocina lo hacía interesarse completamente como si en ello estuviera el fin último de la vida.
Los aspectos de este acontecimiento eran como caras de un diamante muy estimado. “Allí donde tienes tu tesoro allí está tu corazón”. El joven en su propio hogar con la dulzura modesta de Flora, su propio arroz con ingredientes elegidos, el frío, la cocina a leña, el campo con las vacas pampas inclinadas sobre el pasto, el cielo siempre despejado del valle, el aire transparente y seco, el dibujo ideal de sus sierras, la tierra trabajada por su manos: todo esto era despertador de la vida significada por el hambre.
Y así fue que comieron el fantástico arroz sin prisas y acompasándose a un ritmo donde lo que llamamos tiempo no padecía torcedores y fluía manso y lo que llamamos vicios o desmesuras que lesionan el fin o bien, apetecido por la voluntad, conocido por la inteligencia y sabido por la fe, no aparecían porque existían las virtudes de antaño tan reales como los inocuos valores de hogaño.
sábado, 21 de abril de 2012
OBEDIENCIA A LA NOCHE
El hombre se siente determinado por el tener que hacer cosas. El antiquísimo narrador del Génesis lo atribuye al pecado original cuyo castigo es: “comerás el pan con el sudor de tu frente”. Pero he aquí que el narrador del primer capítulo (que es en realidad posterior) lo adjudica al “henchid el mundo y dominadlo”. El hecho es que la base de ambos es la unión matrimonial de quienes como personas fueron hechos a imagen y semejanza de Dios.
La esencia pues está en la religación del varón con la mujer y lo que pertenece a la esencia es tanto el origen como el fin, la forma como la materia. Este fundamento es el que habíase abierto para nuestros esposos que dormían en una deliciosa cercanía mientras la profundidad de la noche del campo los incluía al ritmo de antaño.
Encima de ellos la vía láctea resplandecía como quien asiente benévola a tal inclusión. La sierra como otra enorme ola oscura mostraba el titilar de lucecitas de algún poblado próximo que por su debilidad hacia más noche la noche. El campo con su inenarrable sinfonía del silencio pleno formaba el coro de pastizales y montecitos de árboles originarios. El aroma que emanaban sólo lo sabe quien lo ha experimentado.
Ya era avanzada la hora y ni una vaca se hacía oír pero era el momento de las lechuzas que traspasaban los aires. ¿Quién perfilaba los matices de todo que no podía calificarse en menos que sublime? Lo infinito y misterioso que suele adjudicarse al espectáculo originario (muchas veces considerado en otros climas escenario del horror) para el narrador que sigue este acontecer de los habitantes de esta estancia no es algo abstruso y desconocido: nos ha sido revelado como efecto de la bondad y la sabiduría cuyas ideas eternas se van plasmando en la creación del habitat humano, que si no es eterno es el “escabel de sus pies”.
Por ello hay seguridad y paz en medio del desorden, porque como dijo Agustín: “Tú haces que lo malo no sea pésimo” y “el desorden en el conjunto se absorbe en el orden” y “para los que se refugian en Ti les muestras que el mal es nada”. Él sostiene todo con su omnipotencia y lo lleva a su fin con su Providencia.
Al narrador en lugar de enhebrar refranes como Sancho Panza le dan ganas d e copiar toda la oración que hay en los Soliloquios acompañando a los personajes de esta rara y verdadera historia. ¡Tanto se le han asentado en su magín todos los dichos agustinianos que a toda hora, vengan o no a cuento, los arroja con ánimo de difundirlos a todo ser inteligente!
Con todo el alma, que no se entremezcla en estos asuntos, (cosa es de la mente) es el diapasón de los sentimientos que vibran con la sutileza de una viola antigua ante el arco dirigido por un ángel inspirado en esta profunda, inmensa, amplísima noche del campo entre las sierras que están hechas del material de los sueños. Sumergidos en ellos dejamos a nuestros héroes.
FELICES LOS NECESITADOS DEL ESPÍRITU
Como luce en el cielo empíreo solitaria estrella por más que acompañada se vea por millones de luminarias así los esposos al comienzo de su juventud navegaban solitarios en la plenitud del lecho entre palabras de la “gran novela” de los libros inspirados y descubriendo las suyas propias entre íntimas ternezas con una simple chimenea invernal chisporroteante.
Como aislado faro que en oscuro mar nocturno se yergue en un promontorio en el fin del mundo y le hace dulces señas al barco audaz que entre incesante oleaje se debate y alcanza a ver la luz de un camarote en donde el capitán junto al candil está leyendo sus plegarias así Tobías en su ermita clamaba el ya escuchado salmo, repasando la Misa :
JUDICA ME DEUS.
Estaba en su escondrijo haciéndose morada donde el Verbo está escondido. Entonces tenía abierto su tomo de San Juan de la Cruz.
¿Adonde te escondiste? (poetizaba el carmelita) y explica con Agustín: en el íntimo ser del alma: “OH PUES ALMA HERMOSÍSIMA ENTRE TODAS LAS CRIATURAS, QUE TANTO DESEAS SABER EL LUGAR DONDE ESTÁ TU AMADO PARA BUSCARLE Y UNIRTE A ÉL! YA SE TE DICE QUE TÚ MISMO ERES EL APOSENTO DONDE EL MORA Y EL RETRETE Y ESCONDRIJO DONDE ESTÁ ESCONDIDO”. Tenía abierto el comentario al Cántico, como buen español que poseía la herencia del mejor poema de su lengua.
Mas él clamaba la Misa que había escuchado:
JUZGAME OH DIOS Y DEFIENDE MI CAUSA CONTRA LA GENTE NO SANTA. Le pedía con el salmista que lo libre del engañador debelante de todo aquel que busca a Dios en sí más adentro que sí mismo. Y clamaba sin más testigo que el viejo alcanfor y los algarrobos circundantes:
PUES TU ERES DIOS MI FORTALEZA ¿POR QUÉ ME SIENTO DESAMPARADO Y POR QUÉ ANDO TRISTE MIENTRAS ME AFLIGE EL ENEMIGO?
El hombre de fe navega en el mar tenebroso y sólo unas benévolas señales lo guían y las olas se elevan por la borda, no ve más que la luz del candil propio que se bambolea.
En la Subida del monte Carmelo el alma pasa por las noches purgativas del sentido y del espíritu “SIN OTRA LUZ NI GUÍA SINO LA QUE EN EL CORAZÓN ARDÍA”
Así, vacío de las cosas pide, libre, con el salmista hundido en feliz sosiego donde límpidamente resonaban estas célebres palabras:
ENVÍAME TU LUZ Y TU VERDAD: ELLAS ME HAN DE CONDUCIR A TU MONTE SANTO HASTA ENTRAR EN TU MORADA
ENVÍAME TU LUZ Y TU VERDAD: ELLAS ME HAN DE CONDUCIR A TU MONTE SANTO HASTA ENTRAR EN TU MORADA
y permanecía en silencio ( recordaba lo vivido) para seguir diciendo:
Y LLEGARÉ AL ALTAR DE DIOS, AL DIOS DE MI ALEGRÍA. TE ALABARÉ CONLA CÍTARA OH DIOS MÍO…
Y LLEGARÉ AL ALTAR DE DIOS, AL DIOS DE MI ALEGRÍA. TE ALABARÉ CON
pero la noche no abandona al espíritu que ya libre de las cosas busca al Dios de su alegría:
¿POR QUÉ ESTAS TRISTE ALMA MÍA Y POR QUÉ ME TURBAS?
Tobías rebuscaba en las páginas de la Subida del monte los subrayados: “hasta que aquí se purgue el alma ni acá le podrá poseer por transformación pura de amor ni allá por clara visión”. El tormento y amargura que experimenta en la noche son los deleites que la voluntad buscaba en las cosas, comparados con el ser de Dios.
Dejando la Subida , Tobías proseguía con el salmo sin distracción alguna:
ESPERA EN DIOS, PUESTO QUE AÚN HE DE .CELEBRARLO, SALUD DE MI ROSTRO Y DIOS MÍO.
Se trataba en este poema de la persona ya desembarazada de las cosas sensibles y seudo espirituales y apta para las Personas Divinas que vienen (ya en la plenitud de los tiempos) a hacer morada en ese aposento que debe ser despejado por la humildad y mansedumbre.
Así concluía el perseverante mallorquín:
GLORIA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. COMO ERA EN UN PRINCIPIO AHORA Y SIEMPRE.
GLORIA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. COMO ERA EN UN PRINCIPIO AHORA Y SIEMPRE.
Ya exhausto Tobías alcanzó a rezar el YO PECADOR y se metió en su cama recordando con cierta congoja a su esposa que lo esperaba en el cielo en la casa del Padre. Se durmió pues con el Padrenuestro en los labios.
Y a muchos que deambulan por la ciudad llena de luces y rían en alguna fiesta les parecerá exagerado todo esto, si acaso por milagro hubieren llegado hasta este capítulo. Pero el capitán que navega hacia el estrecho de Magallanes y traspone la línea del faro del fin del mundo (no es el primero que lo ha hecho en época de barcos de madera) se siente tan expuesto, pobre y menesteroso que ese Padrenuestro vale por todos los recursos de las criaturas en el universo mundo.
jueves, 19 de abril de 2012
ASSUMPTA IN GLORIA
Un rato después llegó el padre Mateo y encontró a su amigo y a sus discípulos como si estuvieran en una ermita rezando ¿Saben? tengo una proposición que hacerles- les dijo sin sentarse siquiera. Tengo que ir a ver una familia de un lugar que está sobre el dique. Les he avisado que iría con unos amigos ¿vendrían conmigo?
Ellos se miraron y asintieron saliendo de su concentración. Flora y Florencio se entusiasmaron un tanto ya que iban a pasar por pueblitos serranos y desembocar en un espejo de agua considerable visto en el mapa por ellos al venir.
Se preparó el cura y los invitó a subir al taxi de su amigo el irlandés, cómodo y espacioso. Tomó por el camino de la costa de la sierra. Era casi el mediodía invernal. A pleno sol, aunque sobre la sierra deambulaban algunas nubes de un brillo glorioso. Las sierras mostraban sus lomas, sus laderas y sus cumbres también poseían aquella luz especial y la refractaban de un modo que producía sentimientos tiernos, sublimes, inefables que invitaban a toda meditación.
Como cae la llovizna en los campos recién sembrados así recibían esta intensa y profunda vida que emanaban sus ya amadas montañas. El cura, tan solemne en la misa, ahora hablaba a todo vapor con Tobías y Dermy, que así se llamaba el conductor irlandés.
Flora, curiosa, admiraba a su paso la sencillez de los ranchitos escasos que veía a su paso: corrales con algún animal, pozos con roldana, vados de prodigiosas piedras y sobre todo: la montaña que se venía al encuentro, como cada vez, en impalpable sueño de añil, resonando en el alma maravillas ignotas que en realidad eran promesas, anticipaciones de quien había pasado “por estos sotos con presura y yéndolas mirando vestidas las dejó de su hermosura”. Nunca en sus almas dejaba de despertarse el Cántico y siempre las montañas quedaban balbuciendo lo que el Amado regala a quienes aman su palabra.
No había para ello otro secreto sino la infinitud de lo que ya habían recibido y que era ya vida eterna, ellos y el cosmos entero. Belleza, bondad, verdad son palabras que suelen aplicarse como predicados en este caso a las cosas. Mas era Él mismo, su Persona la que hacia resonar en la intimidad más gozosa la propia enjundia, el secreto de la criatura olvidado en aquel jardín de Edén: la persona que es cada uno.
El Chevrolet pasaba un pueblito por el costado de su plaza donde bastantes carros ligeros (el sulky) estaban estacionados y se veía alguna gente. Todo sabía al ritmo de antaño. Se quedaron prendados de aquel pueblito cuyas siete lomas habían visto desde el llano brillando como diamantes. Pensaron visitar la sierra por ese lado algún día de estos.
Saliendo, por un camino serpenteante, pudieron ver el bajo del valle cuyos secos pastizales brillaban hasta perderse, alternados con el monte de jarillas y algarrobos, en las sierras chicas. Pasaron por otras pequeñas poblaciones hasta llegar a la Iglesia al pie del Champaquí. Allí Mateo les dio todas las noticias del viejo templo con el mecanismo de las campanas que tocaban a sus horas. El hálito del cerro a la sazón lleno de nubes los envolvió y se lanzaron luego por una recta que parecía alejarse de la sierra para luego torcer hacia ella y subir por el asfalto que los llevaría al dique. En un momento, pasando por otro pueblo, andando en subida, entraron por un caminito de tierra que llevaba a un campito que daba al borde del lago. Atravesaron un montecito de talas, chañares y algarrobos y llegaron a una amplia casa donde los moradores asaban carne en un grande asador desde donde el humo que en línea recta subía dejaba un aroma, poderoso a esas horas para sentir agrado sumo: más para quienes venían viajando y habían salido hace muchas horas de su hogar con un parco desayuno.
Fueron recibidos como se recibe en una casa a un cura amigo: con todos los honores. Había una galería en la casa cerrada con vidriera que miraba al lago donde una mesa vieron tendida con todo lo necesario para el almuerzo que los esperaba. Alegría, presentaciones, preguntas narraciones pertinentes, establecieron jalones entre los trozos de carne asada y las ensaladas variadas con los que fueron agasajados los visitantes. Conversaciones (mujeres con mujeres y varones con varones) siguieron tras el postre, que consistió en una torta de chocolate preferida por el padre Mateo (la selva negra) y luego, mientras Mateo quedaba en alguna función espiritual y Tobías dormía una siestita, Flora y Florencio fueron invitados a recorrer el campito y su salida al lago, donde hasta subieron a un bote desde donde se encontraron entre lomas y agua frente al azul morado de la sierra.
Ellos por cierto estaban acostumbrados a insuperables vistas. Tratándose de montaña y agua nada como Mallorca y el divino Mediterráneo.
Pero ellos sentían una rarísima emoción por hallarse en un ámbito propio adonde han sido traídos por un llamado, una vocación a aquella vida nueva de la cual habla con entusiasmo celestial el atribulado Apóstol. Vida sacramental en el arraigo de una tierra originaria. Otras familias que eran consideradas por ellos como un suerte de bienaventurados ya que la luz que los hacia ver la suponían común a cada uno de los que habitaban esas tierras serranas.
Y también sentían pudor por aquella tranquilidad de Dios que todo lo tranquiliza, como dice San Bernardo. Precisamente el secreto de aquel llamado era la madre de Jesús que había ascendido a la gloria en la ASUNCIÓN. El claro que dejara era adonde ellos se habían amparado con toda credulidad. Creían que nadie que se acogía a su serenidad era defraudado. La deleitosa vida en el misterio junto a aquella que sería llamada bienaventurada de generación en generación. Habían sido admitidos en la serenidad.
La vuelta a la parroquia del padre Mateo desandando el camino tomó sierra y cielo bajo otro espesor de azules y de violetas y en otra perspectiva de visión. Iban así de gozo en gozo y esa hora del domingo dejaba sentir su paz. En ella llegaron a su casa y Tobías a su ermita donde oraciones en el secreto le aguardaban.
Flora y Florencio otra vez encontraron los fuegos encendidos por Amelia y los niños que vibraban ante la presencia de los cálidos y entusiastas esposos, diferentes a toda persona conocida por ellos hasta allí.
Ellos cansados por el día vivido se sumergieron en su panorámica cocina con el sol ya hundido en las sierras que resaltaban sobre el rosado del cielo con el violeta de los lirios, licuados en una sutil ola eterna.
Lista la tetera y unos panecillos dulces sobre la mesa se imponía la conversación.
“Plenitud de vivencias signos de lo mismo” dijo Florencio crípticamente.
“Gracia sobre gracia, como dijo el himno de San Juan”, contestó Flora con exactitud.
“¿Qué te pareció, viendo parte por parte, la Misa ?”, preguntó él.
“Respuesta cantada: summa cum laude”, dijo ella., “la sorpresa del viaje al dique fue el regalo de nuestro nuevo maestro que en todo piensa”.
“¡Qué visión amplia que adquirimos hoy del valle: fue exquisita!” dijo él.
“La familia aquella frente al lago, la forma en que viven, la casa, todo era cálido y admirable, una especie de paradigma para nosotros”, afirmó ella con entusiasmo.
“Son cosas que después nunca se olvidan, parecieran encuentros para siempre, no sometidos al devenir”, dijo él otra vez en un concepto complejo.
“¡Cómo me interrogaban las dos mujeres y cuantos consejos e ideas me dieron en tan corto tiempo!” decía la mujercita, novel esposa.
“Vi que te llevaron adentro y te mostraron todo”, dijo él, curioso.
“Sí, los detalles del arreglo de la casa y especialmente de la cocina me fascinaron: me hicieron recordar a mis parientes de Alcúdia”-decía Flora.
“Yo me asomé pero a mí me mostraron los galpones y corrales”, decía Florencio.
“Bueno, tenemos días para revelar las fotos de nuestra memoria, ahora cabe recogernos a nuestra pieza y seguir con nuestra lectura hasta quedar cerquita del sueño” dijo ella levantando la mesa y dejando la tetera y la taza de su esposo.
“En eso estaba pensando ya mientras el Ford de Tobías enderezaba para “la Bendición ” confesó Florencio.
“Nada hay como la casita de uno: cuando se va deja la mitad del alma”, afirmaba la nueva ama de casa.
Luego se retiraron a su tibia pieza donde siguieron leyendo bien abrigaditos la Historia de Abraham como quien viera una entretenida película en el cine. Seguro que la simplicidad del patriarca confirmaba su inmersión en el hogar y en un presente infinito.
La cercanía de los esposos les parecía un milagro de dicha que experimentaban con agradecimiento y estupor ¡Con qué poco el hombre y la mujer eran ricos! El calor que se daban debajo de aquel quillango, el tiempo que los envolvía, la promesa que se habían hecho para toda la vida…Eso sí bajo aquella protección de la mujer dueña de la intimidad y la mansedumbre cuyo ascenso a los cielos en cuerpo y alma había sido declarado no hacía muchos años. Assumpta in gloria.
EL PLEROMA DE LA GRACIA
El pueblo anhelaba llegar adonde la liturgia lo conducía. Flora sentía arder su corazón desde que era niña en este instante. Florencio la acompañaba en el sentimiento sublimado, exultante por tales palabras originarias.
En un crescendo donde todas las fuerzas se unifican en la plegaria por la Iglesia exclamó el celebrante con las manos hacia el crucifijo y profundamente inclinado:
TE PEDIMOS QUE RECIBAS Y BENDIGAS ESTOS DONES, ESTAS OFRENDAS Y ESTOS SANTOS Y PUROS SACRIFICIOS QUE TE OFRECEMOS POR TU SANTA IGLESIA PARA QUE TE DIGNES DARLE LA PAZ Y GOBERNARLA POR TODA LA FAZ DE LA TIERRA .
Luego pide por quienes se ofrece la misa y por los aquí presentes CUYA FE Y DEVOCIÓN TE SON CONOCIDAS…POR EL RESCATE DE SUS ALMAS Y POR SU SALUD Y BIENESTAR CORPORAL
Entonces evoca a la comunión de los santos para que POR SU INTERCESIÓN NOS CONCEDAS SER FORTALECIDOS EN TODO CON EL AUXILIO DE TU PROTECCIÓN. Y primero de todos pide la intercesión de María PARA QUE NOS CONCEDAS SER FORTALECIDOS EN TODO CON EL AUXILIO DE TU PROTECCIÓN.
Entre los fieles Tobías seguía con el misal esta sinfonía de palabras que nos ponían ante todos los santos en una enumeración clásica que es íntima música para quien se ve en el cuerpo de Cristo junto con ellos.
El título para estas apremiantes peticiones es el sacrificio que habrá de ser inmolado. Así el sacerdote concentró las manos sobre cáliz y hostia para que el Señor se digne admitirlo favorablemente Y HACER QUE PASEMOS EN PAZ CONTIGO LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA…y hace cruces con solemnidad para que se convierta en el cuerpo y sangre de Jesucristo, lo cual se hará realidad por la palabra de Jesús en la última cena. El sacerdote lo imita en esa trágica circunstancia citándolo:
EL CUAL LA VÍSPERA DE SU PASIÓN TOMÓ PAN EN SUS SANTAS Y VENERABLES MANOS Y LEVANTANDO SUS OJOS AL CIELO EN DIRECCIÓN A TI OH DIOS SU PADRE OMNIPOTENTE DÁNDOTE LAS GRACIAS LO BENDIJO Y SE LO DIO A SUS DISCÍPULOS DICIENDO:
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL
PORQUE ÉSTE ES MI CUERPO
DE IGUAL MODO AL TERMINAR LA CENA TOMÓ TAMBIÉN ESTE PRECIOSO CÁLIZ ……….Y SE LOS DIO A SUS DISCÍPULOS DICIENDO
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL
ESTE ES EL CALIZ DE MI SANGRE
DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO
QUE SERÁ DERRAMADO POR MUCHOS
PARA REMISIÓN DE LOS PECADOS
CUANTAS VECES HICIEREIS ESTO HACEDLO EN MEMORIA MÍA.
¡Como para no sentirse embargado ante las palabras más importantes que salieron de boca alguna jamás! La criatura queda incorporada al ser de Dios.
Las palabras del momento crucial del Hijo de Dios e hijo del hombre, pronunciadas por el sacerdote han producido la TRANSUBSTANCICIÓN que da origen a caudalosas palabras de conmemoración de la pasión para ofrecerle ya
UNA HOSTIA SANTA, INMACULADA, EL PAN SANTO DE LA VIDA ETERNA Y EL CALIZ DE LA SALVACIÓN , entonces sí con confianza menciona la historia desde Abel y Melquisdec y solicita que sea llevada al altar celestial por un santo ángel para que nosotros seamos colmados de bendiciones.
Aprovéchase esta ocasión para recordar a los QUE NOS HAN PRECEDIDO Y DUERMEN EL SUEÑO DE LA PAZ. Por ellos se pide para que sean colocados en el lugar DE LA PAZ Y DE LA LUZ.
Ahora hay otro momento penitencial, en presencia de la sagrada víctima, donde los pecadores confían en la abundancia de su misericordia y el sacerdote asume la necesidad de los fieles de tener participación en la gloria de los santos con: JUAN ESTEBAN MATÍAS BERNABÉ IGNACIO…INÉS CECILIA…Son rostros afines y determinados del cielo que nos miran hoy.
Ahora levanta la Hostia y el cáliz diciendo:
POR ÉL MISMO Y CON ÉL MISMO Y EN ÉL MISMO A TÍ DIOS PADRE TODOPODEROSO EN UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO TODO HONOR Y TODA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.
AMÉN AMÉN.
La tragedia del sacrificio tuvo el fruto del pan de vida que ahora ofrecido en alabanza se necesita comerlo con dignidad. Para prepararse para la comunión NOS ATREVEMOS A REZAR:
PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS SANTIFICADO SEA TU NOMBRE y parafraseando la última petición:
TE ROGAMOS SEÑOR NOS LIBRES DE TODOS LOS MALES PASADOS PRESENTES Y VENIDEROS y por la intercesión de los santos
DANOS PROPICIO LA PAZ EN NUESTROS DÍAS PARA QUE AYUDADOS POR EL AUXILIO DE TU MISERICORDIA VIVAMOS SIEMPRE LIBRES DE PECADO Y PROTEGIDOS CONTRA TODA PERTURBACIÓN…
Entonces fracciona el pan en tres y deja caer una parte en el cáliz diciendo:
QUE ESTAD MEZCLA….NOS APROVECHE A QUIENES LA RECIBIMOS PARA LA VIDA ETERNA.
Pero para que se purifique más el alma por lo sublime que vamos a recibir todos expresaron todos tres veces en otro momento penitencial.
CORDERO DE DIOS QUE QUITAS LOS PECADOS DEL MUNDO
¡TEN PIEDAD DE NOSOTROS!... DANOS LA PAZ
Así inclinado sobre la sagrada hostia habla boca a boca como con un amigo:
SEÑOR JESUCRISTO QUE DIJISTE A TUS APÓSTOLES:l
Y continúa impetrando para ser librado del mal:
SEÑOR MÍO JESUCRISTO QUE POR VOLUNTAD DEL PADRE y DEL ESPÍRITU SANTO DISTE VIDA AL MUNDO…LÍBRAME DE TODAS MIS CULPAS…Y DE TODO OTRO MAL Y HAZ QUE ESTÉ SIEMPRE ADHERIDO A TUS MANDAMIENTOS Y NO PERMITAS QUE ME SEPARE NUNCA DE TI, QUE VIVES Y REINAS.
Porque va a recibir el pan de vida.
Por eso recuerda la amonestación paulina para recibir la comunión de su cuerpo:
NO ME SEA MOTIVO DE JUICIO Y CONDENACIÓN SINO QUE ME APROVECHE PARA DEFENSA DEL CUERPO Y DEL ALMA.
Y todavía anuncia: TOMARÉ EL PAN CELESTIAL y protesta su atrevimiento con las palabras del centurión:
NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÉ PARA SALVARME. Tocándose el pecho en señal de indignidad tres veces.
El sacerdote comulga, pidiendo ser guardado para la vida eterna y recogiendo de la hostia partecitas se prepara para consumir el cáliz tocado por el estro de los salmos:
¿CÓMO CORRESPONDER AL SEÑOR POR TODO EL BIEN QUE ME HA HECHO? TOMARÉ EL CÁLIZ DE LA SALVACIÓN E INVOCARÉ EL NOMBRE DEL SEÑOR.
Quiere como el salmista quedar libre de sus enemigos y bebe del cáliz.
Ahora van a comulgar los fieles e insistiéndose en la constricción se recita el YO PECADOR que borra los pecados veniales y el sacerdote pide todavía por el perdón de nuestros pecados mostrando la Hostia con aquella indicación del bautista:
HE AQUÍ AL CORDERO DE DIOS QUE QUITA LOS PECADOS DEL MUNDO y los fieles vuelven sobre las palabras del centurión avanzando ya a comulgar mientras escuchan repetidamente al comulgar:
EL CUERPO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO OS GUARDE PARA LA VIDA ETERNA.
Lo que resta es la acción de gracias por los dones que acabamos de recibir pidiendo que conservemos con un corazón puro lo que ha tenido la boca. Se continúa pidiendo que no quede mancha en él.
El sacerdote todavía reza: TU CUERPO Y TU SANGRE SE ADHIEREN A MIS ENTRAÑAS HAZ QUE NI MANCHA QUEDE YA EN MÍ DESPUES DE HABER SIDO ALIMENTADO CON UN TAN PURO SACRAMENTO
y la oración de poscomunión y saluda con
EL SEÑOR ESTÉ CON VOSOTROS contestado: Y CON TU ESPÍRITU.
Conclusión: ITE MISSA EST HA TERMINADO LA MISA
prorrumpiendo la asamblea entera:
DEO GRATIAS
Resta una oración : SÉATE GRATO OH SANTA TRINIDAD EL OBSEQUIO DE MI SERVIDUMBRE y una bendición final con la señal de la cruz.
Pero aquello que hemos recibido en la comunión en cuanto a la filiación es lo que expresa el himno preliminar del Evangelio de San Juan que el sacerdote lee:
EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO Y EL VERBO ESTABA EN DIOS Y EL VERBO ERA DIOS….Y EL VERBO SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS Y NOSOTROS HEMOS VISTO SU GLORIA…
Hay preces adicionales: EL SALVE REGINA y al Arcángel Miguel para la protección de los espíritus malignos que el sacerdote rezó con alegría cumplida la liturgia.
Palabras todas tan sublimes que quedaron resonando toda la semana en el interior de quienes aman al que las inspiró, al SEÑOR VIVIFICANTE que permanece con nosotros hasta la consumación de los siglos. En Él está la Iglesia.
Tobías y sus sobrinos esperaron para saludar al padre en la casa parroquial mientras lasd personas se alejaban a sus hogares no sin incidentales conversaciones donde no faltó el chascarrillo y la risa, propia del hombre. Por cierto los que aguardaban al padre estaban en una íntima plenitud que llamamos gozo y paz.
martes, 17 de abril de 2012
LA GRAJN TRAGEDIA CELESTIAL
El templo junto a las sierras grandes se llenó de sublimes sentimientos: por lo menos damos fe de que fue el caso de los habitantes de la estancia la Bendición allí presentes, dispuestos y preparados para tal torrente de poéticas y antiguas palabras que anticipaban el prodigioso y salutífero sacrificio que se realizaría sobre el altar. El domingo estaba en la plenitud de su esplendor y espesura. Los hombres ofrecían el cuerpo y sangre de quien siendo Dios se hizo hombre y sacrificio; que siendo hombre se hizo pontícife mediador pero ofrendándose a sí mismo como materia del sacrificio; que siendo hombre nos asoció a ese sacrificio para siempre en la misa ¿Creyéndolo y así sabiéndolo cómo no estar admirados, gozosos y pacificados en esta mañana de Domingo? Día sagrado por la fundamentalidad de tal realización donde la creatura humana es el medio de tal gloria a Dios y santificación nuestra?
Ellos lo comprendían y lo practicaban desde el comienzo y aunque se veían signos adversos en la cultura moderna en curso acelerado hacia la catarata o despeñadero ello no invalidaba ni la tragedia griega ni la misa para quienes recibían su CATHARSIS. Lo otro es un camino que va y va y se pierde en lontananza.
EL OFERTORIO
La celebración iba hacia su punto culminante: el sacrificio del altar. La verdad primera realizada eucarísticamente de manera admirable y prodigiosa tiene como preámbulo el OFERTORIO donde el celebrante descubre el cáliz y levanta la patena con la hostia y la ofrece a Dios. En medio de esta mañana luminosa del valle entre azules serranías hay en él un invaluable diamante celestial que le da valor incomparable al tesoro que lo guarda. Aquí se verificara la TRANSUBSTANCIACIÓN del primogénito de Dios, de las creaturas y de los muertos.
Con toda su devoción, por lo tanto, nuestro sacerdote ofrece el pan y lo deposita sobre el corporal diciendo:
RECIBE, PADRE SANTO, DIOS TODOPODEROS Y ETERNO ESTA HOSTIA INMACULADA QUE YO INDIGNO SIERVO TUYO TE OFREZCO A TI DIOS MÍO…POR MIS INNUMERABLES PECADOS OFENSAS Y NEGLIGENCIAS Y POR TODOS LOS QUE ESTÁN PRESENTES Y TAMBIEN POR TODOS LOS FIELES CRISTIANOS VIVOS Y DIFUNTOS…
Ahora pide que por el misterio del agua que mezcla con el vino participemos de la divinidad de aquel que se dignó participar de nuestra humanidad. Ofrece luego el cáliz de la salvación y pide al Padre que seamos recibidos por medio de este sacrificio con un espíritu humilde y un corazón arrepentido. Y llama al Espíritu Santo a que bendiga el sacrificio preparado para gloria de su santo nombre.
Para ello se lava los dedos rezando parte del salmo 25 (LAVABO INTER INOCENTES MANUS MEAS). Y suplica, inclinado sobre el altar:
RECIBE OH SANTA TRINIDAD ESTA OBLACIÓN QUE TE OFRECEMOS EN MEMORIA DE LA PASIÓN y se vuelve al pueblo diciendo:
ORAD HERMANOS PARA QUE ESTE SACRIFICIO MÍO Y VUESTRO SEA ACEPTABLE ANTE DIOS TODOPODEROSO
y se responde:
RECIBA EL SEÑOR DE TUS MANOS ESTE SACRIFICIO PARA LA ALANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.
Entonces el sacerdote en voz baja dice AMÉN y para sí la oración secreta.
Se vuelve luego al pueblo y se repite:
EL SEÑOR SEA CON VOSOTROS. Ellos respondieron: Y CON TU ESPIRITU
ELEVAD VUESTROS CORAZONES y respondieron:
LOS TENEMOS LEVANTADOS HACIA EL SEÑOR. DEMOS GRACIAS AL SEÑOR, y responden:
DIGNO Y JUSTO ES
y entonces prorrumpe en el prefacio:
VERDADERAMENTE ES DIGNO Y JUSTO, DEBIDO Y SALUDABLE QUE EN TODO TIEMPO Y LUGAR TE DEMOS GRACIAS SEÑOR…PUES POR EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO RESPLANDECIÓ EN LOS OJOS DE NUESTRA ALMA NUEVA LUZ DE TU CLARIDAD PARA QUE AL CONOCER A DIOS VISIBLEMENTE SEAMOS POR ÉL ARREBATADOS AL AMOR DE LAS COSAS INVISIBLES. POR TANTO UNIÉNDONOS CON LOS ÁNGELES Y ARCÁNGELES …Y CON TODA LA MILICIA DEL EJÉRCITO CELESTIAL ENTONAMOS ESTE HIMNO A TU GLORIA DICIENDO SIN CESAR:
SANTO SANTO SANTO …LLENOS ESTÁN LOS CIELOS Y LA TIERRA DE TU GLORIA ¡ HOSANNA EN LAS ALTURAS! BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR ¡HOSANNA EN LAS ALTURAS!
EL CREDO EN LA MENTE
Es así que tras la oración colecta con la cual se pidió la luz del ESPÍRITU SANTO los fieles se preparan para escuchar la primera lectura cuando el sacerdote dice :
PURIFICA SEÑOR MI CORAZÓN Y MIS LABIOS….TÚ QUE PURIFICASTE LOS LABIOS DEL PROFETA ISAÍAS…
Ahora están en la lectura llamada Epístola, donde San Pablo amonesta a los Romanos:
“Fuimos injertados en Él por medio de la semejanza de su muerte luego lo seremos también por su resurrección. Sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado juntamente con Él para que sea destruido el cuerpo de pecado y no sirvamos más al pecado”.
Entonces la oración gradual fue acompañada por un discretísimo paso del armonio mientras el sacerdote va al medio del altar y reza:
PURIFICA SEÑOR MI CORAZÓN Y MIS LABIOS COMO LOS DEL PROFETA ISAÍAS…y va hacia el Evangelio y dice: EL SEÑOR SEA CON VOSOTROS…Y CON TU ESPÍRITU, le contestan.
Luego, tras un gradual donde el armonio acentúa la solemnidad de lo que viene se escucha el Evangelio según San Mateo:
POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS. NO TODO EL QUE DICE: ¡SEÑOR SEÑOR! ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS CIELOS SINO EL QUE HACE LA VOLUNTAD DE MI Dice la oración colecta invocando al Espíritu Santo. Bajo esta luz lee la lectura de la PADRE.
El sermón del padre fue de una concisión sorprendente para quienes como Florencio y Flora lo habían escuchado hablar en su casa. Sin duda tal parquedad fue con intención pues se precipitó con toda energía en el CREDO que rezó con todos los fieles, columna vertebral de la fe se grabada en la memoria de los creyentes cada vez.
La luz de la mañana reverberaba en el templo, las palabras resonaban gloriosas, se desplegaba el concepto que abarca con transparencia al único Dios, Padre omnipotente; a Jesucristo, Hijo unigénito, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, por quien todas las cosas fueron hechas y que descendió de los cielos, se encarnó, fue muerto, sepultado y resucitó al tercer día y ha de venir a juzgar a vivos y a muertos; al Espíritu Santo y la Iglesia que es una santa católica y apostólica, con el bautismo, el perdón de los pecados y la resurrección para la vida eterna.
Tobías juzgaba en su interior: es el momento cuando la mente ve la totalidad de lo que le ha sido enseñado y cuando lo confirma confesándolo a viva voz. Es la participación de todos por igual en el saber acerca de Dios.
Las palabras despertaban el saber fundamental para un ser que es cognoscitivo y no puede conocer por sí mismo una dimensión que lo excede: es incomensurable. Lo conmensurable a los hombres aún necesitará el credo de la libertad para la verdad del Estado República que asegure los beneficios de la libertad en el mundo. Pero lo cortés no quita lo valiente, una cosa no debe invalidar la otra. Y así era en la mente de nuestros personajes sumergidos en la tragedia celestial de la Misa representada por casi dos mil años.
jueves, 12 de abril de 2012
LA CATHARSIS DE LA MISA
Atravesaban la espesura inefable del domingo con el estupor que les causaba el estar allí en ese camino de tierra por donde avanzando hacia la suavidad de la sierra de alhucema venía a su encuentro el futuro en la pureza del tiempo en el ser uno y el mismo. Los admiraba la llegada “de lo que será después” en un presente inicial, que ellos estaban viviendo con entusiasmo de jóvenes que han elegido su vida.
El Ford se aproximaba a un pueblo endomingado. Se podía observar a los hombres con su mejor atuendo, en muchos casos, bombacha de gaucho, camisa blanca, pañuelo al cuello y poncho usado como manto y las mujeres con modestas tocas, largas faldas, blusas y mantillos de lana, sonando las campanas largamente, cada vez esparciendo palomas. Los comerciantes y notables del pueblo vestían anticuados trajes. Los pocos automóviles estaban estacionados en la plaza contando con el del taxi oficial, el del irlandés que había llevado al cura a la Bendición , cuyos habitantes ahora se estacionaban delante de la casa parroquial con la confianza que da la amistad con el dueño de casa.
Llegaban justo a tiempo en que se ubicaban los ayudantes del oficio en el coro y se respiraba una atmósfera de profunda emoción mística ante el llamado del cielo a participar en la prodigiosa fuente de la gracia que salta a la vida eterna.
Entonces comenzó la misa cuandoapareció el sacerdote oficiante con su teniente cura y un monaguillo, revisó el misal e hizo una genuflexión ante el sagrario acompañado de los asistentes diciendo:
IN NOMINE PATRIS ET FILII ET SPIRITUS SANCTI AMEN.
Y comenzó el INTROIBO AD ALTAREM DEI contestado con:
AD DEUM QUI LAETIFICAT JUVENTUTEM MEAM.
Flora y Florencio, aludidos, se conmovían. Los fieles han vibrado por dos mil años con la versión latina del salmo 42:
JUDICA ME DEUS ET DISCERNE CAUSAM MEAM
A GENTE NON SANCTA
Sonaban estos versos como el coro de una tragedia griega. Los que no tenían misal y no entendían por cierto el latín daban a las palabras un valor semejante a la experiencia paulina que había escuchado en el tercer cielo palabras que el hombre no sabe decir. Se imponían por ser sublimes e imponentes y todos sabían que Dios acontecía en ellas y el sacerdote los representaba orando como se debe. Los fieles se sabían creados por Dios de la nada y sentían su menesterosidad. Las palabras eran altamente poéticas:
ENVÍAME TU LUZ Y TU VERDAD
ELLAS ME HAN DE CONDUCIR A TU MONTE SANTO
Y A TU MORADA DEL CIELO
Insistía acercándose al altar:
Y ENTRARÉ ALTAR DE DIOS
AL DIOS QUE ES LA ALEGRÍA DE MI JUVENTUD.
El salmista considérase peregrino sobre la tierra y la misa adopta su espíritu
DIOS DIOS MÍO
¿ POR QUÉ ESTAS TRISTE ALMA MÍA
Y POR QUÉ ME CONTURBAS?
Y promueve por tanto la CATHARSIS iniciándola con el YO PECADOR y el sacerdote pide por el perdón de nuestros pecados y con el salmista se atreve a desear:
¡OH DIOS VOLVIÉNDOTE A NOSOTROS
NOS DARÁS LA VIDA !
La intimidad del fiel se vuelve súplica:
MUÉSTRANOS SEÑOR TU MISERICORDIA
Y DANOS TU SALVADOR
ESCUCHA SEÑOR MI ORACIÓN
Entonces el sacerdote subió al altar suplicando que se borren las iniquidades para penetrar en el SANTO DE LOS SANTOS invocando los méritos de todos los santos salmodiando en el INTROITO e introduce en una profunda y agudísima suplica espiritual:
KYRIE ELEISON CHRISTE ELEISON!
la cual desembocó en el
GLORIA IN EXCELSIS DEO, cantado por el coro para gozo de Flora que lo cantó con estremecimiento y autoridad. En respuesta al tono penitencial se desbordaba de las altas cimas cual torrente la luz de la gloria . Florencio levantando la vista veía por los altos ventanales la luz de la mañana que se quebraba por ellos en finos hilos de oro que caían sobre el altar. Las palabras de esta doxología abrían el cielo alabando el poder, la condición redentora y la santidad apetecida después del pecado del hombre.
Tobías a lo largo de su vida fue comprendiendo y atesorando lo que renovadamente se vive en el ENVÍO DEL SER que se concreta en este torrente de palabras que va subiendo como las aguas del templo de Ezequiel.
lunes, 9 de abril de 2012
EL DOMINGO
La juventud tiene una naturaleza celestial que desarrolla desde la niñez, claramente angelical, entendiendo por ángel al ser puramente espiritual. El niño satisface su cuerpo simplemente con caramelos y su alma con la cercanía de sus padres. Ahora el joven se enfrenta al mundo con esa condición celestial si mantiene la conexión con la fuente inmarcesible de la niñez.
Ahora nuestros recién casados y enraizados en el valle serrano despliegan el misterio de su destino que, sabido por la fe, se llama providencia. Ahora parten hacia una nueva intimidad, otra que la de sus padres y amigos de su primera juventud. Ahora van más adentro en la espesura como poetizó Juan de la Cruz , fundamento efectivo de esta vida familiar que vamos narrando.
Los individuos se van configurando por sus maestros y por las obras de los filósofos o santos de su preferencia. En este caso de Flora y Florencia sus preferidos indiscutibles era los autores de las obras maestras, así llamadas por la tradición, por ellos nunca objetada en una actitud opuesta a los modernos: ellos se nutrían en Platón y no en Bergson y en El Cántico Espiritual con preferencia absoluta. Valga el libre albedrío para que cada uno sea cada uno, como bien se dice en el dicho.
De todas maneras no eran intelectuales que tuvieran que leerlo todo para juzgar con ecuanimidad porque ellos se nutrían de lo que gozaban en espíritu (palabra sospechosa en la modernidad de sus contemporáneos) e iban hacia el habitar, cosa que no era opuesta a algún pensador de su tiempo. Recordaban haber leído aquello de su compatriota don Miguel de Unamuno cuando le preguntaban los neófitos qué debían leer hoy: “leed los diálogos de Platón”, contestaba el autor del Sentimiento Trágico de la vida.
Pero la Providencia les había hecho encontrar al cura de Colonia que profundizaba de un nuevo modo su formación desmintiendo el refrán “Dios los cría y ellos se juntan”. Claramente Dios va poniendo las personas que ayudan a ser lo que uno está destinado a ser y en esto los hombres dicen sí a su previsión, según aquello famoso de la epístola a los Romanos: “a quienes llamó a estos predestinó…”. Ha tenerse en cuenta la pobre función del azar en cierta formación filosófica “continental” como dicen los ingleses.
Y así cuando se levantaron, por ser domingo, hacían el viajecito al pueblo con Tobías para acudir a la misa oficiada por Mateo: todo un regalo para ellos, que sentían la autoridad de la Iglesia bien representada y sobre todo la amistad que el mismo Jesús había ofrecido a los hombres. Se suele decir (y es falso proverbio) que nada es perfecto en esta vida pero he aquí que Jesús manda a ser perfectos y las virtudes lo hacen posible para Aristóteles, por nombrar sólo a un pensador de la Antigüedad. Además los criadores de caballos y de vacas puras de raza reirían ante este pesimismo válido sólo para “los seres perfectos de la creación” según la versión antropológica relativista¡Los caballos de raza bien cuidada, en cambio, sí lo son!
Aquí ellos comenzaban a aprovechar la existencia de un maestro, un director espiritual, un santo, cuando tantos lo deja pasar con indiferencia o con ceguera mundanal, donde se descree de la perfección dicha.
Flora dechado de simplicidad no sentía estar sino en un camino normal de acuerdo a su sentimiento que en cuanto se desarrolla sin obstáculos o torcedores resulta ser bello, como lo describe en su Emilio el padre del Estado República y su continuador: Friedrich Schiller. Es verdad que su raíz y atmósfera lluliana le daban un contenido que podríamos denominar “místico” pero ella no lo veía como tal: ella se fascinaba con las cosas originarias (traer las vacas, ordeñar y cosas de este jaez) y sobre todo su impulso confluía en ambientar el hogar y poner el ritmo de la ternura en la intimidad. Casi se diría ( así fue en el curso de los años) que la música fue pasando a segundo plano y aún más abajo. Fue necesaria sin embargo para su familia, conforme se fue ensanchando, la EURITHMÍA , directa de la música coral y de los conjuntos de flautas dulces (que aquí se unían a instrumentos originarios) y la música para un momento preciso: la liturgia. Pero todavía no le había llegado el armonio que venía en viaje con el cual dulcificaría los días del hogar y en ocasiones litúrgicas determinadas mantendría la tradición bi milenaria de la Iglesia. Pero la música no era ni debía ser el fin último sino el ser humana en su esencia. Así lo iba sintiendo conforme se introducía en el tiempo de su vida.
En cuanto a Florencio aficionado en la poesía clásica a esa EURYTHMÍA, no podría cultivarla sino ocasionalmente dada sus tareas rurales complejas. Pero tenía un amigo que mantendría vivo el cultivo del griego: el lenguaje eufónico por excelencia y de las más variadas métricas en la poesía. Ese amigo de la patria vasca cercana a su Cataluña no cesaría en su amistad amedrentado por la distancia, la cual era despertadora del género literario , más íntimo, el epistolar.
Hasta al autor de esta historia le parecen fuera de la realidad estas condicionantes pero debe decir que son completamente racionales y en lo que hace a los defectos es conocido el hecho de que los comienzos de un matrimonio pueden ser dulces, mansos y fervorosos. La cuestión está en la permanencia del pacto esponsal, la continuidad de la promesa. Precisamente lo que se puede excogitar de la Misa es que ha sido el medio medicinal y la impetración para salvar lo que fue dado como don: la comunión de las personas en el gran sacramento y para cada uno de los considerados hijos por Dios, es decir los hombres.
Y ellos iban en ese momento con Tobías hacia la Misa , pieza maestra de la historia que la atravesó por dos mil años “desde que sale el sol hasta el ocaso como sacrificio sin mancha”.
miércoles, 4 de abril de 2012
DESDE TU MORADA RIEGAS LOS MONTES
La cooperativa surgió por el despido de más de una decena de trabajadores en Rochdale pero procede de la idea del Bien descubierta por Platón. Exige una renuncia de lo propio que en caso de aquellos pioneros se había dado por accidente. En realidad se cumplió aquello de San Lucas: bienaventurados los pobres y los que llorajn serán consolados. Se unieron para superar la miseria que es la carencia de bienes y descubrieron más allá el Bien que los unió y los llenó de inteligencia verdad y justicia.
Pareciera que en el mundo los hombres van en sentido contrario: sin embargo la mano de la Providencia junta lo que se desparrama aunque no los puede hacer bienaventurados sin la humildad, mansedumbre y misericordia, sin la santidad, la pureza de corazón y la ansiedad de la paz.
Los nuevos cooperativistas se reunieron a la tarde para inspeccionar el terreno de la granja. Detrás de la casa de Flora había una docena de frutales ya desarrollados: allí se añadirían otras clases de duraznos y almendros, combinados con nogales e higueras. Todo estaba bajo la protección de la loma salpicada de árboles de la región.
Al oeste de la casa había un campito que daba a la loma. Tenía cien metros de ancho por sesenta de largo. Del otro lado estaban los corrales y más allá el cuadro de la represa nueva que hemos descripto. Por el medio del lote pasaba la acequía que hemos visto yendo hacia lo de Tobías que desaguaba aquí: en una lagunita donde vivían unos patos. Hasta ahora caminaban unos gansos, pavos y gallinas por ese campito en cuyo extremo norte estaba la casa de Bernardo y Amelia, rodeada de talas y álamos criollos. Unos surcos con plantas heladas por el invierno se veían por doquier. También cerca estaban el galpón y la casita de las monturas
¡Había que dibujar la huerta con sus múltiples canteros y el sitio del gallinero, las conejeras y el chiquero! Arduo trabajo que se acometería paso a paso. Lo primero era cercar la huerta. Rosendo propuso un cerco de caña con varillas de jarilla y algunos postes que Silvano se comprometió a allegar. Pero le pareció a Florencio mucha caña y aceptó las varillas y postes y ofreció alambre tejido. Y se pusieron a ello estos hombres hábiles para alambrar. Hasta la caída del sol ya habían puesto los cien metros del sur que daban a la loma y les pareció muy bien lo que habían hecho. Las mujeres la habían pasado repasando recetas de dulces con gran gozo del proyecto, donde todos se dan ánimo juntando las fuerzas. Se puso el sol y como en la Ilíada cada uno se retiró a su rancho a dejar que el tiempo los envuelva en su hilado circular.
Flora y Florencio se hallaron pues solos delante de sus sierras respirando felicidad. Entraron en su casita siempre humeante y buscaron ,con una tacita de té de por medio, leer la lectura del día que santificaba el tiempo.
El salmo 104 los colmó de belleza aplicada a su situación:
HACES CORRER EN ARROYOS LAS FUENTES
QUE BROTAN ENTRE LOS MONTES
PARA QUE BEBAN TODAS LAS BESTIAS DEL CAMPO.
A SUS ORILLAS POSAN LAS AVES DEL CIELO
Y CAJNTAN DESDE EL RAMAJE
PRODUCES EL HENO PARA LOS GANADOS
Y LAS PLANTAS QUE SIRVEN AL HOMBRE
PARA QUE SAQUE PAN DE LA TIERRA
SATÚRANSE LOS ÁRBOLES DE YAHVEH
LAS AVES ANIDAN EN ELLOS
LOS ALTOS MONTES DAJN REFUGIO A LOS CIERVOS, LAS PEÑAS A LOS CONEJOS
¡CUAN VARIADAS SON TUS OBRAS YAHVEH
TODO LO HICISTE CON SABIDURÍA.
En cuanto al evangelio les tocaron estas frases:
NO TENGAN MIEDO, NO HAY COMPARACIÓN ENTRE VOSOTROS Y LOS GORRIONES. SI UNO SE PONE DE MI PARTE DELANTE DE LOS HOMBRES YO TAMBIÉN ME PONDRE DE SU PARTE DELANTE DE MI PADRE QUE ESTÁ EN EL CIELO.
Un buen alimento hasta que después de comer el condumio nocturno se fueron a la cama que era el lugar donde el tiempo se concentraba y daba frutos de vida eterna. Se leía la gran novela y se arrebujaban en la intimidad del matrimonio, sagrado para los antiguos y ya sacramento para los herederos de la promesa.
Afuera el campo y las sierras los envolvían con sonidos inenarrables: los sonidos del altísimo silencio.
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