Es así que tras la oración colecta con la cual se pidió la luz del ESPÍRITU SANTO los fieles se preparan para escuchar la primera lectura cuando el sacerdote dice :
PURIFICA SEÑOR MI CORAZÓN Y MIS LABIOS….TÚ QUE PURIFICASTE LOS LABIOS DEL PROFETA ISAÍAS…
Ahora están en la lectura llamada Epístola, donde San Pablo amonesta a los Romanos:
“Fuimos injertados en Él por medio de la semejanza de su muerte luego lo seremos también por su resurrección. Sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado juntamente con Él para que sea destruido el cuerpo de pecado y no sirvamos más al pecado”.
Entonces la oración gradual fue acompañada por un discretísimo paso del armonio mientras el sacerdote va al medio del altar y reza:
PURIFICA SEÑOR MI CORAZÓN Y MIS LABIOS COMO LOS DEL PROFETA ISAÍAS…y va hacia el Evangelio y dice: EL SEÑOR SEA CON VOSOTROS…Y CON TU ESPÍRITU, le contestan.
Luego, tras un gradual donde el armonio acentúa la solemnidad de lo que viene se escucha el Evangelio según San Mateo:
POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS. NO TODO EL QUE DICE: ¡SEÑOR SEÑOR! ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS CIELOS SINO EL QUE HACE LA VOLUNTAD DE MI Dice la oración colecta invocando al Espíritu Santo. Bajo esta luz lee la lectura de la PADRE.
El sermón del padre fue de una concisión sorprendente para quienes como Florencio y Flora lo habían escuchado hablar en su casa. Sin duda tal parquedad fue con intención pues se precipitó con toda energía en el CREDO que rezó con todos los fieles, columna vertebral de la fe se grabada en la memoria de los creyentes cada vez.
La luz de la mañana reverberaba en el templo, las palabras resonaban gloriosas, se desplegaba el concepto que abarca con transparencia al único Dios, Padre omnipotente; a Jesucristo, Hijo unigénito, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, por quien todas las cosas fueron hechas y que descendió de los cielos, se encarnó, fue muerto, sepultado y resucitó al tercer día y ha de venir a juzgar a vivos y a muertos; al Espíritu Santo y la Iglesia que es una santa católica y apostólica, con el bautismo, el perdón de los pecados y la resurrección para la vida eterna.
Tobías juzgaba en su interior: es el momento cuando la mente ve la totalidad de lo que le ha sido enseñado y cuando lo confirma confesándolo a viva voz. Es la participación de todos por igual en el saber acerca de Dios.
Las palabras despertaban el saber fundamental para un ser que es cognoscitivo y no puede conocer por sí mismo una dimensión que lo excede: es incomensurable. Lo conmensurable a los hombres aún necesitará el credo de la libertad para la verdad del Estado República que asegure los beneficios de la libertad en el mundo. Pero lo cortés no quita lo valiente, una cosa no debe invalidar la otra. Y así era en la mente de nuestros personajes sumergidos en la tragedia celestial de la Misa representada por casi dos mil años.
corrección:Hay una superposición La oración colecta va dantes y el Padre completa la síntesis de la lectura del evangelio.
ResponderEliminarDe todas maneras este esd un borrador porque la misa ha salido muy dura y esquemática.