El templo junto a las sierras grandes se llenó de sublimes sentimientos: por lo menos damos fe de que fue el caso de los habitantes de la estancia la Bendición allí presentes, dispuestos y preparados para tal torrente de poéticas y antiguas palabras que anticipaban el prodigioso y salutífero sacrificio que se realizaría sobre el altar. El domingo estaba en la plenitud de su esplendor y espesura. Los hombres ofrecían el cuerpo y sangre de quien siendo Dios se hizo hombre y sacrificio; que siendo hombre se hizo pontícife mediador pero ofrendándose a sí mismo como materia del sacrificio; que siendo hombre nos asoció a ese sacrificio para siempre en la misa ¿Creyéndolo y así sabiéndolo cómo no estar admirados, gozosos y pacificados en esta mañana de Domingo? Día sagrado por la fundamentalidad de tal realización donde la creatura humana es el medio de tal gloria a Dios y santificación nuestra?
Ellos lo comprendían y lo practicaban desde el comienzo y aunque se veían signos adversos en la cultura moderna en curso acelerado hacia la catarata o despeñadero ello no invalidaba ni la tragedia griega ni la misa para quienes recibían su CATHARSIS. Lo otro es un camino que va y va y se pierde en lontananza.
Una corrección entre muchas: "Día sagrado por la fundamentalidad de tal realización donde la cratura humana es el medio y la meta de la Gloria de Dios, porque HEMOS SIDO CREADOS PARA LA ALABANZA DE SU GLORIA DE SU GRACIA CON LA CUAL NOS AGRACIÓ A NOSOTROS EN SU HIJO AMADO", según el himno de Pablo a los Efesios.
ResponderEliminarOtra:"Por más que los signos de los tiempos fueran adversos a la fe que ellos guardaban con fervor la evolución en curso no podía invalidar ni la tragedia griega ni la misa para quienes recibían su CATHARSIS. El camino evolutivo en curso de un "pasado pisado" simplemente va y va y se pierde en lontananza. Y como se lee en el Principito: adelante, adelante no se va a ningún lado. Justamente lo contrario del impulso moderno.
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