jueves, 16 de febrero de 2012

EL CAMPO GRANDE

  Después de la reunión fundacional su primer paso fue recorrer el campo. Flora lo despidió tambien con su tarea entre las manos. Modelar su casa: masd tarde vendrían los niños de Bernardo a ayudarla y orientarla en los contornos: la loma que estba a sus espaldas era un continente desconocido para ella y toda la cercanía de su casa poco o nada conocida.
Bernardo lo llevaría hasta lo de su primo Rosendo en el fondo este del campo. Tenía los dos caballos preparados: el bayo que era suyo, corcel de marcha y aspaviento, y el alazán que ya Florencio había monatado. Salieron derechito por el camino desde la puerta grande de los corrales hacia la represa del medio que captaba el agua de lluvia con acequias diversas que se perdían en el campo.Cuando llegaron entre un monte más bien ralo Florencio subió al borde de la represa y contempló toda la extensiónde la sierra de unos ciento veinte km de largo. Parecía una ola oscura (no había salido el sol por encima) que guardaba  aún l a noche divina de Homero.                     
 Se  le antojaba que estaba solo en  como un primigenio  colonizador          a disposicion del misterio: sin historia, sin pasado, sin futuro con un presente tan anchuroso que elpasado y el futuro no eran nada.
Si el alazán no se hubiera impacientado se hubiera quedado pegado a esa presencia o ser que se iba adjuntando a su ser sin poderse ya diferenciar. Y Bernardo clamó:
¡Esta es nuestra sierra da ganasde acarciarla como el lomo de un caballo!
Ante esa expresión se puso en marcha saliendo por una tranquera que abría el camino hacia la casa de Rosendo. Marchaban al paso del bayo que le pareció un hexámetro bien medido pues andaban sus patas traseras sobre la huella de las delanteras ¡exactamente! Ya el sol había salido e iban esparciendo pájaros a su paso. Recordó entonces aquellos versos de San Juan de la Cruz: "y pasaré los fuertes y fronteras". Su espíritu   "ibade vuelo".

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